Mostrando entradas con la etiqueta #BrotherGay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #BrotherGay. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de julio de 2015

Mi hermano... ¿es Gay?


Contar con el apoyo de la familia al contarles que eres gay, es una de las mejores cosas que te puede pasar en la vida. Con su respeto, cariño y amor no podrán haber bases más fuertes a la hora de vencer la mayoría de los males que la sociedad presenta a todos los de la comunidad LGBTI en la actualidad.



Comienzo con esta afirmación hecha por mi hermano segundo, el cual lo dijo tan inocentemente en una conversación vía red con una prima. Al parecer esta "querida" prima le dijo a mi hermano que yo era gay. Tal parece que él no le creyó del todo. Ahora bien, la verdad es que hace un par de años decidí contárselo porque es una persona en la que confío, además de que es mi hermano, claro está. Pero no todo ha sido fácil, ni para él, ni para mí.




Mi hermano, al que llamaré H es menor que yo por tres años, es todo un personaje. Es un chico adorable y les hablo de él porque es la persona más próxima a mi edad, con el que más he compartido y en quien me veo reflejado en muchas cosas. También tengo otros dos hermanos gemelos a quienes llamaré D&D quienes son seis años menores que yo. Pues bien, ellos, por ser muy pequeños aún y porque no he tenido la oportunidad certera y concreta de decirles, es que desconocen que su hermano mayor en un Gay de pura cepa.

Pero, ¿por qué contarle a mi hermano segundo y no a mis padres? Creo que la respuesta es obvia, de todas formas el poder decirle a H que a mí me gustaban los hombres de forma sexual fue algo muy duro, aparte de incómodo. Pero al hacerlo estuve expuesto a que él me rechazara y que, como es de esperarse, saliera corriendo a abrir la bocota ante mis padres y pues, ese fuese mi final inminente. Aún así esto no sucedió, sino que me dio la sorpresa de que me dijo: "yo no soy nadie para juzgarte, y si te gustan o no los hombres, no es mi problema. Nunca dejarás de ser mi hermano a pesar de todo, que esto no nos separe, te quiero y te querré mientras viva". Son las palabras más dulces, tiernas, sinceras y reconfortantes que he escuchado en mi vida. Por eso las llevo grabadas en mi corazón y nunca las olvidaré.



De las pocas personas a quienes les he confesado personalmente que soy gay, creo que mi hermano H ha sido al que más me he presentado como soy, con el que más he abierto mi corazón y con el que más he desnudado mi alma, tal cual es. De todas formas no me arrepiento de ello, me siento feliz sabiendo que mi hermano NO me juzga, NO me desprecia, NO me clasifica dentro de las personas a quienes no deba acercarse. Pues bien, este es un buen capítulo dentro de las negras páginas y trágicas historias de la mayoría de nosotros, los gays, por tener que pasar por miles de pruebas tanto psicológicas como físicas antes de asumir ante la sociedad que nos gusta sexual y emocionalmente alguien de nuestro propio sexo.



Creo que la vida sería más fácil si las personas no clasificaran a todos los demás con ciertos rótulos de vida y moral que a la hora de la verdad no hacen el bien a nadie. En cierta medida hay todavía grandiosos baches que no nos dejan prosperar y no es que se trate de un libertinaje donde cada quien haga lo que quiera, se trata de respetar los sentimientos y las expresiones más profundas del ser y del sentir de aquel a quien por cosas de la vida, terminamos alejando y desconociendo, así sea un familiar que en el día menos esperado de la noticia de que es gay.