Este siguiente caso ocurre un par de meses luego de haber iniciado la aventura con Juan Carlos (JC), todo ocurre en la secundaria donde estudiaba. Los giros que da la vida muchas veces nos dan dolores de cabeza, lo bueno es que nos llevan a experimentar cosas nuevas, fueras de órbita, muy complicadas pero fascinantes a la vez. Esto fue lo que me aconteció cuando empecé a tener más cercanía con un compañero de clases (quien a parte de todo es mi primo segundo) y a quien le doy el nombre de Javier. Las cosas no serían fáciles tampoco, pero al menos me dejaron una gran lección a la hora de saber en quien puedo confiar y en quien debo depositar mis sentimientos. Todo sea por aprender.
Pues bien, resulta que mientras cursaba décimo grado, tuve la loca idea de declarar mi amor por el chico más lindo del curso y del colegio (mi primo, aunque no lo parezca). Fue entonces que decidí armarme de valor y tomando un bolígrafo y papel en mano, me puse a redactar la que hasta el momento ha sido la única carta de amor que he hecho en mi vida. Pues bien, los calores que me vinieron al cuerpo cuando se la iba a entregar no los he vuelto a vivir en mucho tiempo. Debo decir que no fue nada fácil, pero se me había metido la idea en la cabeza y pues, como mula terca lo hice, de todos modos me fue bien, muy bien para ser la primera vez que hacía algo de semejante calibre.
Recuerdo que Javier recibió la "nota" de la mejor forma que me hubiese imaginado. Pero los días que siguieron fueron de cierta tensión, como que a él le apenaba el hecho de tener que tratarme. Al menos eso fue lo que me hizo sentir en esos días en los que padecí como a quien le han dictado sentencia de muerte con día y hora fijas. Lo que pasó después me dejó helado de los nervios.
Resulta que mi querido Javier me había dicho que la "notica" que le había entregado habría sufrido un accidente., pues bien, él alegó que ese día la había dejado en el bolsillo del pantalón y su mamá metió esta prenda a la lavadora y sufs! que se había dañado por completo. Según él, que había quedado completamente deteriorada, tanto, que no se podía leer nada siquiera. Pues bien, sin más ni más sólo me dijo que la volviera a redactar, que tratara de acordarme de todo lo que le había escrito en la anterior y que se la volviera a dar como si nada hubiese ocurrido antes, olvidando pues la que ya había hecho.
Yo, de idiota, volví y la redacté. Creo que con las mismas frases que expresaran lo mismo (o parecido) a lo que había hecho en la otra. De igual forma se la entregué, la respuesta no demoró sino sólo dos días. Fue así como una noche, mientras estaba en casa, mi querido primo alias "El Javi" se acercó a donde me encontraba y me dijo todas sus impresiones respecto a la carta que le había dado. Me sorprendió mucho poder escucharlo, sobre todo porque no sabía cómo diablos iba a reaccionar, me esperaba de todo, menos lo que me dijo esa noche.
Javier me explicó que se sentía muy halagado y honrado por haberme fijado en él como hombre, que era la primera vez que le pasaba (que un chico se le declarara) y que al principio no sabía qué hacer ni qué me iba a decir, pero luego de pensarlo (en cierta parte porque nuestra amistad primó sobre todo) siempre tuvo presente que no quería hacerme daño, de ninguna manera. Así que de manera cortés pero muy tajante me dijo que a él no le llamaba la atención el hecho de salir con otro chico, que no le gustaba, que no se veía así.
Pero me deseó suerte en la vida, que ojalá encontrara a alguien que valiera la pena (aunque un poco difícil de superarle en belleza a él, claro está, con lo prepotente que es por ser hermoso), pero que de todas formas él me apoyaba, que siempre podría contar con su ayuda y consejo y que de ahora en adelante me vería como al hermano menor que nunca tuvo y que siempre quiso tener. Debo confesar que esa noche lloré desparramadamente como a quien se le muere la mamá. Pero con tremenda escena era difícil aguantarme las lágrimas.
Agradezco inmensamente a Javier por haberme enseñado desde este punto de vista, desde su postura. Ahora caigo en cuenta que no tuvo que haber sido nada fácil para él haberme dicho todo lo que me dijo esa noche, pero de todas formas le salió de maravillas. Debo reconocer que hasta el momento ha cumplido fielmente su promesa ya que desde entonces me dice "mi hermano" y me trata mejor que antes, al menos es más atento que antes. Siempre está pendiente de mi vida, de lo que hago y nunca faltan sus saludos en mis redes sociales cuando él se conecta pero yo no lo estoy. Ha sido grato poder contar con su apoyo en este proceso tan difícil. Gracias Javi por ser quien eres, gracias por ser MI HERMANO.












