jueves, 17 de diciembre de 2015

Una noche para no olvidar...


Me encontraba estudiando en la universidad, cursaba ya el tercer semestre de Arquitectura, carrera por la que había apostado todo y porque sencillamente me encantaba. Debo reconocer que una semana estuve algo triste, muy sólo y deprimido. Fue así como conocí a un chico NN del que ni siquiera me acuerdo de su nombre. Nos conocimos por una página virtual de citas gays, todo fue tan rápido y en menos de un suspiro ya tenía una cita con él. Debo aclarar que no fue a la primera porque dicha cita fue pospuesta como tres veces, hasta que por fin se dio.



Una noche de ese agosto de 2012 mientras hacía un frío espantoso, este chico me vino a buscar al apartamento, lugar en el que yo no vivía solo, para mi desdicha. Eran mis compañeras de piso otras tres chicas más quienes también estudiaban en la universidad, una de ellas mi prima, por cierto. La cuestión fue que terminé saliendo con este chico para su casa en la cual veríamos una peli y eso... yo era muy inocente en ese entonces. Para mi desgracia mientras íbamos de camino para su casa nos hemos encontrado con un compañero, ese chico me conocía de antes pero tenía fama de ser una mala persona, un hetero, un hombre de esos que más adelante dominará en la relación y que hasta golpeará a su esposa.

Este chico nos saludó muy amablemente, pero yo desconocía la tormenta que se iba a armar por ese inusual encuentro. Estuvimos entonces en la casa del chico, hablamos de nosotros y de nuestras vidas, de nuestros lugares de origen, estudios, y demás. Cosas que con el paso de las horas se me iban a olvidar y a él también, por supuesto. Fue una noche loca, de sexo salvaje, fuerte y extremadamente prolongado. Yo estaba exhausto y él parecía un caballo desbocado que ha tomado medicamentos como para hacerlo por un mes consecutivo. Casi me mata, pero fue muy épico. Lo he catalogado como el mejor sexo que haya tenido jamás.



A la mañana siguiente, porque obvio, dormí con él toda esa madrugada, me desperté como a las 7:30am algo sobresaltado porque era tarde. Era sábado, no tenía clases pero no había dormido en el apartamento, primera vez que sucedía y me esperaba que mi prima se hubiese dado cuenta y me fuese a montar un show cuando me viera de nuevo. Así que me alisté, me despedí de él para no volverlo a ver nunca más y salí rumbo a mi casa.

En efecto, cuando estaba entrando al apartamento mi prima estaba vuelta un ogro esperándome en la sala, la entiendo, ella estaba preocupada por mi suerte puesto que me vio salir y ya. Se imaginó lo pero y me dio un sermón de padre y señor nuestro., yo estaba completamente callado, ¿qué le podía decir? no quería mentirle pero tampoco quería contarle la verdad, una verdad que ella sospechaba pero que yo nunca le había confirmado de mi propia boca. Las cosas pasaron para bien con mi prima luego de haberla calmado. Al final no le dije nada y ella no insistió más en el asunto.



Pasaron unos días hasta que mi tía, quien se encontraba en San Sebastián (muy lejos de mi ciudad, por cierto), se enterara de lo sucedido. Ella había conocido una versión en la cual yo, su sobrino favorito, había ido de fiesta con un chico de pelo largo con el que después me encerré en un hotel e hice porquerías toda la noche. Para colmo de males, dizque había llegado algo ebrio en la mañana siguiente a la casa, que mi prima había peleado conmigo y que ya no me hablaba. Con el paso del tiempo pude comprender que mi prima no tuvo nada que ver en ello, fue ese chico con el que nos encontramos en la calle quien también resultó tener contactos chismosos en San Sebastián y desde donde ensució mi nombre con cuanta porquería se le vino en mente.

Yo sigo sosteniendo que no fue mi intención armar un escándalo en mi familia. No era el más experto en citas clandestinas ni nada parecido pero ese sujeto no tenía ningún derecho en hacer de mi persona la loca de toda una ciudad. Eso nunca se lo perdonaré. Por cuestiones de la vida lo he visto algún par de veces por las calles, hasta en una oportunidad tuve que ir a su casa por cuestiones de una vuelta que hacía, pero fue muy incómodo. Ahora esa noche la recuerdo vívidamente y sé que nunca la podré olvidar.


lunes, 26 de octubre de 2015

Entre Roles...


Que un niño sea débil es algo imperdonable para un gran número de padres (varones quienes han pasado por la misma etapa de crecimiento). Por eso se le exige al niño que siempre sea fuerte, que se defienda ante los ataques de otros, que no llore, que reprima sus miedos y que ante todo sea un Varón de verdad. Por esto es que no es aceptado dentro de los parámetros de algunas sociedades que los hombres muestren su lado tierno, que sean amables, cariñosos, y menos aún que demuestren que pueden llorar cuando quieran.



"Hace mucho que olvidé cómo era realmente de niño. No me refiero a cómo me
comportaba ante los demás, sino cómo me sentía, qué me hería, de qué tenía
miedo. En realidad en el colegio me las arreglaba bastante bien y creo que antes
también. En el jardín de infantes era un muchachito bastante travieso, como solía
decirme mi madre. Era de cabello corto rubio, lleno de energía y bastante insolente.
En realidad todos me respetaban y cuando no, lograba que lo hicieran. En algún
momento, quizá, fui tal como los demás me veían o me querían ver. Pero también
recuerdo que era tremendamente difícil alcanzar ese punto: imponerse y actuar
como un verdadero varón. 

Naturalmente lloraba, pero únicamente cuando estaba
solo. Percibía cómo el más débil de la barra solicitaba mi ayuda con la mirada
mientras nuestro bravucón lo maltrataba con los pies. Pero eliminaba rápidamente
el sentimiento de compasión que me invadía, las lágrimas en mis ojos y
simplemente me retiraba. Era necesario mantenerse frío. En la barra, de todos
modos, eso era el lema. En casa, mi padre tiraba de la misma cuerda: 'Es un varón
y debe saber imponerse'. Una vez lo escuché diciendo: 'No quiero que sea un
debilucho'. De alguna manera, esa frase se ha impregnado en mí profundamente,
como una imposición interna de la que jamás podré liberarme. Mi madre no era así,
pero ella, en algún momento, ya no fue tan importante."
(Daniel, 20 años, Argentina).

Es así como los padres no quieren que sus hijos sucumban ante el poder de otros y menos que sean débiles. Las leyes de la fortaleza y de la competitividad hacen que muchos niños crezcan siempre con una mentalidad de liderazgo, de superpotencia ante las mujeres a quienes consideran como el sexo débil. Una razón para comprender de dónde viene el machismo desenfrenado actual. No se trata de crear una producción en serie de niños llorones, débiles, miedosos, afeminados ni nada por el estilo., se trata de reconocer que si no se cría bien a un hijo tarde o temprano las consecuencias serán funestas.



Siempre se tenderá a que los niños se consideren como los héroes en todo, sobre todo en el colegio, ya es hora de poder entender que las niñas también pueden ser heroínas sin necesidad de tildarlas de "machorras" y a los niños de "maricones". Con esta forma de crianza se promueve la desigualdad sexual y, por supuesto, se ignora, en absoluto, la educación sexual que promueve la ternura en los varones, y la energía en las mujeres. Ser varón significa que, para convertirse en un "verdadero hombre", el niño y el joven deben esforzarse mucho. La disciplina, el autocontrol y el sacrificio reprimen las formas de comportamiento consideradas típicamente femeninas. El premio prometido es la "superioridad", la pertenencia al grupo de los ganadores, estar por encima de las mujeres.

Cada persona es única y maravillosa, no hay que tenerle miedo a lo diferente, no nos asustemos de que hayan niños sensibles que lloren por cosas vanas o niñas rudas que piensen distinto. El mundo es de colores, no está preso sólo entre el blanco y el negro. Si se genera la mentalidad de la tolerancia, el respeto y el trabajo en común, se podrá vislumbrar un nuevo horizonte para esta humanidad tan perdida en problemas por culpa de la ignorancia y la irracionalidad colectiva.


sábado, 17 de octubre de 2015

GAY: Los que se apartan de la Norma...


Nuestra actual sociedad está creciendo aceleradamente, sin embargo existen brechas en el pensamiento de muchos que se mantiene como en épocas pasadas. Es bien sabido que para que una persona acepte a otra de forma plena y libre dentro de su condición sexual, deberá estar libre de ciertas ataduras que impiden este acto de tolerancia y progreso en muchos lugares de la tierra. Ahora bien, el "ser diferente" de las normas que están establecidas, donde varón-mujer son la única relación que debería de ser acogida por todos, conlleva un serio problema para quien no entra dentro de éstos cánones sociales.


Este "ser diferente" (entendido de forma comparativa y no literal ya que todos somos iguales humanamente) hace que traspasar los límites establecidos sea toda una odisea. Por lo general esta acción arrastra tras sí largos años de sufrimientos, desdichas, penas e inclusive la muerte para muchos que se dejaron absorber por el maltrato y la intolerancia. Casos lamentables que hacen parte del triste historial de muchos chicos y chicas gays de los últimos años.

Apartarse del rol sexual aceptado de Hombre con Mujer es algo por lo que muchos de la comunidad LGBTI han dado lo mejor de sí, incluso hasta sus vidas. Todo esto nace desde la perspectiva de un "problema" cuando se sospecha que el chico o la chica muestra tendencias de tener una orientación homosexual que principia o que ya está definida. Los típicos problemas del colegio no se hacen esperar, por eso cuando en estos lugares se observa que una chica es ruda, que le gusta el fútbol, que anda de pelionera con todos y que se sale de lo que "debería" ser una verdadera chica (dulce, tierna, sensible, delicada), entonces ya se estaría creando una esfera de peligro para ella. Ni qué decir de un chico que en la preparatoria se muestra como sensible, que llora por cosas delicadas, que es frágil, al que no le gusta el fútbol y prefiere compartir más tiempo con chicas que con chicos, ya estamos frente a un blanco de posible doliente de matoneo, intolerancia, abusos de todo tipo, exclusión.



Muchos podrán observar que existen formas de vida socialmente aceptadas de personas que están juntas o casadas y forman familias o parejas homosexuales, esto es común por ejemplo en personajes de televisión, del cine, en la farándula, estrellas de la música, escritores, etc., en una gran variedad., pero lo cierto es que en la vida real esto es más complicado de ver, difícil de encontrar de forma abierta sin temor a las repercusiones o consecuencias de quienes son extremistas en su modo de ver el mundo. No se percibe ni mucho menos se aceptan a los homosexuales ya que la "normalidad" es que sea una relación varón-mujer tendiente a la procreación y al resguardo de lo que se considera una familia de verdad.

El problema continúa cuando desde la adolescencia se tiende a ver la orientación homosexual como una etapa en el proceso de desarrollo del joven en vez de prestarle atención y tomarla como algo verdaderamente serio. Los jóvenes que han pasado por esto entenderán que estar en constantes sesiones de terapias con el psicólogo, estar inmensos en "noviazgos" impuestos y tener que llevar una doble vida NO es fácil, aún así muchos son los que sufren por esto. Por eso, para quienes se apartan de la norma establecida, mis queridos lectores (porque yo también soy de los que me aparto de la norma por ser hombre y por que me gustan los hombres), les quiero reiterar que no todo en la vida está dicho o hecho... el camino podrá ser largo, pero tengamos confianza en nosotros mismos, tengamos la fortaleza de conocernos personalmente y saber quiénes somos, lo que tenemos y lo que queremos. Juntos podremos hacer mejores cosas.


lunes, 5 de octubre de 2015

Hallemos Juntos un Camino...


El tiempo va cambiando, no podemos comparar los modos de pensamiento del siglo pasado con este. El mundo se ha tornado más colorido, más variado, incluyendo los modos de amar de las personas. Precisamente en toda esta ola de cambios sociales, es común que aparezca la curiosidad, pero también los temores, esto es lo que trataré en las siguientes líneas, lo relacionado con la parte del amor homosexual.



La duda, el desconcierto, los temores, rechazos, repudios, aplausos, aceptaciones y demás actitudes y aptitudes están siempre a la orden del día en temas homosexuales, inmersos en un mar profundo de etiquetas que aún hoy litigan entre lo justo y lo que se cree. La religión, la sociedad, la familia, y hasta la autoestima de quien se ha descubierto gay son temas que aplastan el libre desarrollo de la persona gay o lesbiana. Nuestra sexualidad está comprometida con nuestras relaciones interpersonales, por eso nos afectan directamente de forma positiva o negativa dependiendo de la situación en especial y en particular.

Es normal que aún se vea como aceptable que un hombre y una mujer mantengan una relación amorosa, en pro de formar una familia, tener hijos y todo lo que significa la unión marital., pero no es muy común o aceptado en muchas partes del mundo que estas mismas acciones las realicen dos hombres o dos mujeres, quienes tienen todo el derecho de la libre elección y de la demostración de su amor. Este tema, el de demostrar el amor en público para las parejas homosexuales es un tabú en muchas zonas, en otras, lamentablemente está prohibido hasta con el riesgo de caer en pena de muerte.



Este es nuestro mundo, un lugar de luchas y guerras constantes que descabeza sin piedad al más débil o al que no tiene ayuda extra para enfrentarse ante tantos y tantos adversarios como sea posible. Es bien sabido que en el mundo de los adultos "ya nada es como antes"., precisamente por eso muchos padres han tomado conciencia del aceptar a sus hijos y sus respectivas formas de amar. Si un padre o una madre se entera de que su hijo/hija es gay y por ello trata de hacerlo cambiar usando medios como la psicología, la religión, el maltrato moral y algunos más, no estará ayudando en nada, por el contrario, estará sometiendo a su hijo/hija a una presión tal que no podrá tener un buen final.



"HALLEMOS JUNTOS UN CAMINO" es una idea que me gustaría poder plantar en las mentes de quienes puedan leer esto, con el único fin de saber que si no nos aceptamos tal cual somos, no esperemos a que alguien externo lo haga. Si no me conozco yo mismo, no podré conocer a los demás. Son lamentables las cifras de suicidios entre los adolescentes de la comunidad LGBTI en estos tiempos, no debería de suceder. Por eso hago la invitación para que Juntos podamos hallar un camino, y no expresamente en sentido directo (porque quizá yo nunca lo pueda conocer en persona) pero este "juntos" ha de ser entendido como aquel a quien más quiero, a quien más le tengo confianza.

¿Por qué? Por que es importante buscar ayuda, es de mucha ayuda tener oídos que estén dispuestos a escuchar nuestros sueños, nuestros temores, nuestras dudas y demás, porque la vida es más fácil si la compartimos. Sostengo que no debemos andar diciendo a los cuatro vientos nuestros gustos sexuales (porque a nadie le importa), sino que sabiendo que alguien nos oye y nos apoya desde su punto de vista (siempre respetuoso) nos pueda orientar con sus consejos o hasta con sus bromas, pero nunca aceptemos que nos traten como marginados, como enfermos, depravados, maniáticos o muchos conceptos más que no nos deben de englobar en algo que NO somos. 



Ser gay no es un pecado, no es una enfermedad, no es algo que te va a hacer diferente, no tienes por qué avergonzarte y si cuentas con el apoyo de alguien, créeme, la vida te cambiará para bien, verás los amaneceres con otros ojos y tendrás la fuerza necesaria para superar los obstáculos y saber que ante todo, Dios (creador de todo lo que existe, según las religiones deístas) también te hizo a ti, también te ama tal cual eres, también permite que vivas, que andes, que ames, que sufras y todo lo que trae consigo el paquete de la vida. Y si no crees en Dios, pues tu caso es aparte, pero sé feliz, a la naturaleza le vale cero si no darás procreación de la forma establecida, al fin y al cabo todo está entrelazado para que el equilibrio nunca falte. Por eso mi querido amigo, mi querida amiga, sé feliz, y no te olvides de buscar a alguien de confianza y de importancia para que JUNTOS, hallemos un camino para nuestra hermosa, única y especial vida en esta tierra. Una vida que es fugaz pero preciosa en sí misma.

domingo, 13 de septiembre de 2015

10 Situaciones que hacen incómodo el ser gay hoy...




Muchas veces a uno le pasan cosas como sacadas de un catálogo para hacer sentir mal a las personas, pueden ser situaciones de lo más normal en una conversación, en un ambiente, con los papás, con los amigos, con los conocidos, mejor dicho, son muchos los casos que por momentos nos hacen sentir mal, pero es un malestar pasajero que muchas de las veces tiene sus bases en la ignorancia pura o en la intolerancia más grande.


1. Es común que muchas personas, estando uno presente, estén leyendo cosas de temática gay en revistas, periódicos, en la t.v. o en cualquier medio y hagan comentarios muy despectivos al respecto, como si los gays fueran lo peor sobre la faz de la tierra y allí mismo, justo cuando crees que todo va a acabar es cuando alguno de tus familiares dice algo como: "ojalá que en mi familia no haya ningún marica..." "Dios nos libre de tener una loca en casa..." etc. Una situación algo incómoda y muy contradictoria porque pasa que uno es gay y ellos no lo saben.



2. Es muy normal escuchar a tus amigos, conocidos y hasta a tu padre decir cosas como: "esos maricas de mierda", "depravados", "hijos de puta", "afeminados", "deberían de matarlos a todos", "ojalá se murieran todos los maricones" y demás insultos que de cierta forma te tocan. Es cuando uno se puede preguntar ¿qué me dirían si les digo que soy gay? Mejor dicho...



3. Una típica situación es cuando visitas a alguien de la familia o a algún conocido de tus padres a los que no ves con frecuencia y te preguntan "¿y la novia?", muchas veces me dan ganas de decirles algo como: "está bien, se llama Carlos y si quieren se los puedo presentar, es un hombre lindo y lo amo"... jajajaja... de seguro les daría un infarto.



4. Ya es la tapa cuando escuchas a un idiota "estudiado" o a un osado ignorante asegurar que ser gay es sólo una etapa exploratoria o de arriesgar cosas para llamar la atención. Es molesto igualmente saber que hay muchos que quieren cambiar la homosexualidad en una persona a base de pura biblia, hablando en nombre de Dios, Jehová, Cristo, o de quien fuera con tal de que se alejen de ti esos "demonios" que te hacen caer en pecado. Incluso hasta hay quienes a base de terapias psicológicas creen que vas a cambiar la forma de tu ser. Es ridículo, molesto, incómodo...



5. No se queda atrás los típicos comentarios de los amigos que, al enterarse, preguntan despavoridos: ¿cómo sabes que eres gay si nunca has probado con una chica / chico?. Es como si uno tuviera que probar lo que no le gusta (por ley natural) para comprobar que efectivamente NO le gusta.



6. No hay cosa más incómoda que una persona se entere de que uno es gay y como si tuviese la boca rota anduviese por todo el lugar contándolo, aparte de ser una situación algo vergonzosa y malparida, dan ganas de tomar un rifle y colarle el abdomen a ese ser repulsivo que sólo busca el mal para ti.



7. Ya es algo chistoso pero a la hora de la verdad es incómodo cuando estás en el cole y los profes, que no se han dado cuenta de que eres super gay y te la pasas con puras chicas, creen que eres un mujeriego, un don juan de pura cepa, un perro con todas las de la ley y te crean mala reputación entre el profesorado por ese "pequeño error" en el que se encuentran.



8. En las mismas escuelas también es común e incómodo que en las clases de sexualidad no se hable de la Homosexualidad, por eso es un poco tétrico informar sobre las relaciones heterosexuales desconociendo la parte homo del asunto de quienes lo viven, he aquí que la desinformación hace estragos en muchos que crecen desinformados de la sexualidad que ellos viven.



9. Es muy incómodo y doloroso saber que te has enamorado de un chico y que no puedes confesarle tu amor porque de ley recibirías una paliza de padre y señor, se le sumarían las persecuciones por parte de los padres del chico, de los tuyos, de la iglesia local, de la sociedad machista, de todo el mundo.



10. Este último punto toca la parte incómoda de tener que soportar cómo se besuquean tus amigos con sus chicas al frente tuyo y te preguntan ¿acaso eres marica que no te buscas a una chica?. Dan ganas de tomarlos a todos por el cuello, amarrarles unas piedras y tirarlos al mar.

jueves, 27 de agosto de 2015

Ser Gay...



"El amor es una cosa simple" dice un fragmento de la canción homónima de Tizziano Ferro. La primera vez que escuché esta canción me encantó, sobre todo porque explica de forma linda que para el amor no hay problema mostrarse tal cual es, sin tantos problemas. Para mí el amor es una cosa simple, sobre todo a la hora de aceptarme como un gay de pura cepa.

Ahora bien, no sólo soy gay, sino que ocupo el rol de "pasivo". Esta labor es quizá la que más esfuerzo necesita dentro de la relación homosexual, por eso no es fácil serlo, creo que es de hombres ser gay pasivo. Pues bien, gracias a mi pasado y al empotrador de Juan Carlos fue que me consagré como un pasivo. No ha sido nada fácil y al principio fue muy doloroso, pero con el paso del tiempo he ido mejorando y adaptándome mejor he logrado resultados increíbles. 

Me encantan los machos y más si son verdaderos machos. Los activos tienen algo hermoso y es que por lo general son los que se hacen los rudos, eso es un lindo detalle. Me encanta cuando son barbudos, siempre he sentido obsesión por los tipos con barba, me enloquecen. De igual forma de gustan mucho los hombres que tienen un buen cuerpo, los que se preocupan por verse bien, no metrosexuales, pero sí que tengan el sentido de la pertenencia por la propia imagen y que sean muy buenas personas.

Más adelante seguiré escribiendo sobre esto, así que tomen esto como un adelanto de mi vida como un pasivo. No hay nada más agradable que tener a tus espaldas a un machazo bien dotado, hermoso, cariñoso, que sea excelente en la cama y pues, que te haga sentir bien. Esto cuenta, es importante.







miércoles, 19 de agosto de 2015

Una realidad muy dura...




Una realidad muy dura es la que toca vivir en muchas partes de Colombia, y todo por cuenta del maldito machismo que ha hecho mella por tantos años en todas las personas, en parte por la misma cultura, en otras, por culpa de creencias tanto personales como sociales que marginan grandemente a todos los gays y lesbianas que puedan conocer. Es por eso que la mayoría de los gays y lesbianas de la zona de la que provengo vivimos en un submundo, escondidos, alejados de una libertad a la que supuestamente tenemos derecho.

No he sufrido en carne propia lo que es tener que aguantar comentarios cargados de odios y rencores en mi contra o cosas parecidas, todas muy homofóbicas por supuesto. Pero si he sido testigo de cómo se puede denigrar la dignidad de una persona al creer que se conoce todo de ella, que se es dueño de sus pensamientos, de creerse juez de sus acciones, de elegir lo que es y lo que no puede ser. Esa es una de las principales razones por las que ser gay abiertamente acarrea este tipo de situaciones, y algunas aún peores, para la pobre persona que decide elevar su voz y darle a conocer al mundo que busca la felicidad desde su propio punto de vista, desde sus propias expectativas, desde sus gustos en particular.



Es como si los gays (principalmente) estuvieran condenados a vivir marginados de la sociedad norteña colombiana. Por lo general la mayoría termina siendo la puta del barrio, de la cuadra, de la ciudad si es posible., a ello se une que casi nunca es tenido en cuenta para trabajos dignos y honrados, es común ver a personas gays trabajando en peluquerías baratas o sirviendo en un restaurante de mala muerte. ¿Por qué será que hay tanto repudio entre las personas a aceptar a los gays? Respuesta pueden haber muchísimas, pero sin lugar a dudas me quedo con aquella que dice (y demuestra) que las personas temen a lo "desconocido".



Hablando con otros chicos gays de mi edad y hasta de mi ciudad, hemos podido llegar a la conclusión de que por lo general lo primero que se le viene a la cabeza a un chico gay una vez termine la secundaria, es poder largarse de su lugar de origen, no para desordenarse y perderse en sexo, drogas y alcohol, sino para poder ser feliz lejos de tantas personas que lo único que quieren es verte mal, sometido, sumiso, dependiente de corrientes que no te gustan y que nada tienen que ver contigo.



En la actualidad he cumplido ese sueño de pequeño, y lo he hecho realidad a pulso sin tener que padecer los horrores de la prostitución, de la marginación, del rechazo o de la degradación., lo he hecho como una persona 100% normal, viviendo la vida que quiero, siempre con respeto conmigo mismo y buscando el bien de quienes me rodean. Hay caminos tortuosos y dolorosos, callejones sin salidas, tropiezos, caídas y demás, pero siempre hay que tener en mente que no somos las perras y zorras de la gente, ni menos ni más que nadie, con derechos y deberes igual que cualquiera y siempre con la frente en alto, porque de lo que si tengo seguridad es que la felicidad que quiero es la que busco y la que depende al máximo y primeramente de mí antes que de otra persona.


lunes, 17 de agosto de 2015

EL AMOR VIENE SIN INSTRUCCIONES - El Caso Javier...



Este siguiente caso ocurre un par de meses luego de haber iniciado la aventura con Juan Carlos (JC), todo ocurre en la secundaria donde estudiaba. Los giros que da la vida muchas veces nos dan dolores de cabeza, lo bueno es que nos llevan a experimentar cosas nuevas, fueras de órbita, muy complicadas pero fascinantes a la vez. Esto fue lo que me aconteció cuando empecé a tener más cercanía con un compañero de clases (quien a parte de todo es mi primo segundo) y a quien le doy el nombre de Javier. Las cosas no serían fáciles tampoco, pero al menos me dejaron una gran lección a la hora de saber en quien puedo confiar y en quien debo depositar mis sentimientos. Todo sea por aprender.

Pues bien, resulta que mientras cursaba décimo grado, tuve la loca idea de declarar mi amor por el chico más lindo del curso y del colegio (mi primo, aunque no lo parezca). Fue entonces que decidí armarme de valor y tomando un bolígrafo y papel en mano, me puse a redactar la que hasta el momento ha sido la única carta de amor que he hecho en mi vida. Pues bien, los calores que me vinieron al cuerpo cuando se la iba a entregar no los he vuelto a vivir en mucho tiempo. Debo decir que no fue nada fácil, pero se me había metido la idea en la cabeza y pues, como mula terca lo hice, de todos modos me fue bien, muy bien para ser la primera vez que hacía algo de semejante calibre.



Recuerdo que Javier recibió la "nota" de la mejor forma que me hubiese imaginado. Pero los días que siguieron fueron de cierta tensión, como que a él le apenaba el hecho de tener que tratarme. Al menos eso fue lo que me hizo sentir en esos días en los que padecí como a quien le han dictado sentencia de muerte con día y hora fijas. Lo que pasó después me dejó helado de los nervios.

Resulta que mi querido Javier me había dicho que la "notica" que le había entregado habría sufrido un accidente., pues bien, él alegó que ese día la había dejado en el bolsillo del pantalón y su mamá metió esta prenda a la lavadora y sufs! que se había dañado por completo. Según él, que había quedado completamente deteriorada, tanto, que no se podía leer nada siquiera. Pues bien, sin más ni más sólo me dijo que la volviera a redactar, que tratara de acordarme de todo lo que le había escrito en la anterior y que se la volviera a dar como si nada hubiese ocurrido antes, olvidando pues la que ya había hecho.



Yo, de idiota, volví y la redacté. Creo que con las mismas frases que expresaran lo mismo (o parecido) a lo que había hecho en la otra. De igual forma se la entregué, la respuesta no demoró sino sólo dos días. Fue así como una noche, mientras estaba en casa, mi querido primo alias "El Javi" se acercó a donde me encontraba y me dijo todas sus impresiones respecto a la carta que le había dado. Me sorprendió mucho poder escucharlo, sobre todo porque no sabía cómo diablos iba a reaccionar, me esperaba de todo, menos lo que me dijo esa noche.

Javier me explicó que se sentía muy halagado y honrado por haberme fijado en él como hombre, que era la primera vez que le pasaba (que un chico se le declarara) y que al principio no sabía qué hacer ni qué me iba a decir, pero luego de pensarlo (en cierta parte porque nuestra amistad primó sobre todo) siempre tuvo presente que no quería hacerme daño, de ninguna manera. Así que de manera cortés pero muy tajante me dijo que a él no le llamaba la atención el hecho de salir con otro chico, que no le gustaba, que no se veía así.



Pero me deseó suerte en la vida, que ojalá encontrara a alguien que valiera la pena (aunque un poco difícil de superarle en belleza a él, claro está, con lo prepotente que es por ser hermoso), pero que de todas formas él me apoyaba, que siempre podría contar con su ayuda y consejo y que de ahora en adelante me vería como al hermano menor que nunca tuvo y que siempre quiso tener. Debo confesar que esa noche lloré desparramadamente como a quien se le muere la mamá. Pero con tremenda escena era difícil aguantarme las lágrimas.

Agradezco inmensamente a Javier por haberme enseñado desde este punto de vista, desde su postura. Ahora caigo en cuenta que no tuvo que haber sido nada fácil para él haberme dicho todo lo que me dijo esa noche, pero de todas formas le salió de maravillas. Debo reconocer que hasta el momento ha cumplido fielmente su promesa ya que desde entonces me dice "mi hermano" y me trata mejor que antes, al menos es más atento que antes. Siempre está pendiente de mi vida, de lo que hago y nunca faltan sus saludos en mis redes sociales cuando él se conecta pero yo no lo estoy. Ha sido grato poder contar con su apoyo en este proceso tan difícil. Gracias Javi por ser quien eres, gracias por ser MI HERMANO.


martes, 4 de agosto de 2015

Entre gustos y disgustos...




Entre gustos y disgustos se fue gestando esta primera etapa de mi orientación sexual. Una vez empecé a experimentar un mundo nuevo de la mano de Juan Carlos, no faltaron los malestares tanto personales como familiares por ciertas cosas al respecto que ya se hacían evidentes. Es aquí cuando suceden los hechos concretos en los que mis padres me pillan con este chico, a veces en situaciones vergonzosas y otras un tanto para especular, pero que al fin y al cabo no dejaban de lado que entre nosotros había algo más que simple amistad.

Con Juan Carlos solía encontrarme en casa de mi abuela materna ya que era la más cercana al trabajo de éste. Pero aclaro: NO usaba la casa para cosas sucias, ni más faltaba. Era simplemente el lugar en el que él y yo nos reuníamos por las tardes, cuando yo llegaba del colegio y él salía del trabajo. Eran momentos espectaculares a decir la verdad; nunca se pueden olvidar los pequeños detalles que marcan tu vida, sobre todo los provenientes de personas que se roban tu corazón sin más ni más.



Con él podía hablar de cosas simples, a la hora de la verdad yo sabía muchas cosas más de las permitidas a mi edad, osea que era un poco más sabiondo que él, pero eso nunca fue motivo para que no nos entendiéramos. Bueno, el idioma y tema que ambos manejábamos a la perfección tenía su sede en la cama, en eso éramos un sólo ser en dos cuerpos. Pero en esta vida (o al menos en ese momento) las cosas no iban a ser eternas y mucho menos pasadas por dulce. Recuerdo que cuando mi mamá me descubrió por primera vez hablando con Juan Carlos no disimuló su cara de disgusto, pero en el momento no hizo escándalo ni nada. Pero el regaño (¿o trataba de pedirme explicaciones?) vinieron después en casa, a solas ella y yo.

Amo a mi mamá porque el el fondo sé que ella sabe que soy gay, que me encantan los hombres y que ante todo sufro mucho por tener que esconderlo, pero tampoco me siento con fuerzas para decírselo de frente, para confirmárselo. Sé que algún día lo tendré que hacer, eso es obvio, pero por el momento no quiero que nuestra relación se complique. Mi madre es única, por eso la amo y sé que como ella no hay dos. Así que cuando me arriesgue a decirle que soy gay, de seguro que sufrirá mucho, lo hará por un tiempo, pero luego se recuperará.



Entre gustos y disgustos ocurrió mi primer acercamiento con este chico que me robó el corazón, porque mientras disfrutaba de su compañía, de sus caricias, besos y abrazos acompañados de palabras y frases tiernas, dulces, pícaras, calientes, tenía que soportar en mi interior el tremendo miedo a que nos descubrieran, a que todos en el colegio, en la calle, en el barrio se enteraran. La verdad es algo que no me dejaba tranquilo ni de noche ni de día. Poco a poco comprendería que la vida es privada así como la sexualidad y tuvo que pasar mucho para que pudiera madurar en una forma más sólida al momento de no tener que dejarme clasificar con feos apelativos, a la hora de luchar por quien soy y por lo que quiero, por lo que creo y por lo que espero.


miércoles, 29 de julio de 2015

El Caso Juan Carlos...



Una de las primeras experiencias que tuve con otro hombre se la debo a un sujeto llamado Juan Carlos, quien trabajaba muy cerca de mi casa y al que siempre veía por las tardes, cuando venía del colegio. Pues bien, las vueltas que da la vida que fue precisamente con este tipo, de quien menos lo esperaba, con quien terminaría teniendo sexo a lo loco por varios años. Ha sido el mejor amante que he tenido en mi vida, es indestronable, hasta el momento.

Pues bien, recuerdo perfectamente que una tarde, mientras paseaba con un primo bebe, Juan Carlos estaba en la puerta del lugar donde trabajaba., cuando pasé por allí ya a la tercera vez (sin notarlo) Juan Carlos me silbó de forma cotejante, debo decir que me sonrojé y en cierta parte le acepté el cumplido. Ese fue el inicio de una larga historia sexual desenfrenada. Luego de los cumplidos suaves pero cargados de intenciones sexuales para conmigo, empezó a mostrarme el tamaño de su paquete sin quitarse el pantalón, fue este acto el que me demostró que quería ver más allá de la tela que lo cubría y por las noches soñaba con hacer muchas cosas con ese pene ajeno que se me mostraba casi a diario.




La verdad es que JC es todo un depravado, tiene el sexo pintado en la frente. Luego de todas estas demostraciones de que quería conmigo, pues bien, nos empezamos a ver a escondidas en el jardín de la casa de mi abuela, un lugar espacioso y oculto que nos sirvió muchas veces de lugar de citas clandestinas, si mis padres me hubiesen pillado sin duda que ese jardín en este momento hubiese sido mi tumba. Él se portaba tan cortés que de verdad empezaba a gustarme, pero las cosas nunca se dieron como para que llegásemos a ser novios siquiera.

En ese entonces yo tenía 15 años y desconocía la edad de JC, era lo que menos me importaba. Pues el momento anhelado llegó, fue una noche ya con previa cita en la que él me haría el amor, o cosas sucias, como solía decirme al oído cuando estábamos solos. La noche de iniciación para mi llegó, pero a última hora me dio mucho miedo y terminé por arrepentirme (pero me arrepentí de ser penetrado, a decir verdad), pero estuve en el lugar de los hechos, nos besamos apasionadamente, nunca me había sentido tan vivo, tan candente, tan deseoso de hacer el amor y pues, el miedo vino cuando me vi con un hombre de verdad, desnudo, peludo, erecto y con un hambre hacia mí que terminé por acobardarme y no hacerlo aquella noche.



Pero poco tiempo después tendríamos la revancha, y ¡¡¡qué revancha!!!. Desde entonces creo que él se vengó de mí porque los encuentros que tuvimos posteriormente estuvieron siempre marcados por el sexo fuerte, por el sudor, el temor de ser descubiertos, por la inteligencia para planear los lugares de encuentro, por todo lo que por más de cinco años significó JC en mi vida, el mejor amante que sin duda me ha tocado.

Fue con él con quien empecé a experimentar el gusto por otro hombre, con él aprendí a hacer travesuras para tener sexo, con él hice muchas maldades en lugares poco convencionales, con él me salí "del cascarón" y pude ver que si una persona de veras es interesante y te demuestra lo mejor del amor psicológico y físico, no habrán barreras humanas que te impidan vivir de otra forma, siempre buscando tu propia felicidad sin hacerle daño a nadie, viviendo una experiencia verdaderamente nueva, única, inolvidable.


martes, 28 de julio de 2015

No todo en la vida es color rosa, menos para nosotros...



Al parecer cuando te das cuenta de que andas en una dirección que NO es la propuesta por la sociedad puritana y menos por la católica, es cuando vienen los verdaderos problemas para tu vida. Eso fue lo que viví cuando poco a poco fui descubriendo que lo mío NO eran las chicas sino el gusto "normal" por un chico de mi edad. La situación fue entonces muy compleja.

La primera de las problemáticas que se me vinieron a la cabeza fue el hecho de que mi vida de ahora en adelante no sería igual, empezando porque nunca tendría la oportunidad (como todos los chicos de mi edad) de poder llevar a una novia a casa, de presentársela a mis padres, de poder tener una "vida social plenamente aceptable a los ojos de mis conciudadanos". Ya se podrán imaginar el resto de la historia. A ello se le suma el hecho de tener que sufrir por lograr encontrar a alguien potencialmente estable dentro de la comunidad y no a ciertos oportunistas que sólo quieren tener sexo contigo y ya.



La lista se alarga cuando vienen los comentarios homófobos de personas cercanas (que sin saberlo) repudian en público a quienes gustan de personas del mismo sexo y sin saber que yo (quien soy cercano, quien se sienta a su lado) soy uno de esos "depravados" como nos suelen llamar.

No es de extrañar entonces que viviera momentos en los que de verdad me sentía plenamente solo, nadie me podía entender, el mundo se volvía amenaza a medida que pasaba el tiempo, los amigos prácticamente desaparecían al saber que eras rarito, todo cambiaba pero para tu contra. También debo aclarar que por mi mente nunca pasó la idea del suicidio, ante todo tengo claro que la vida es sagrada y prefiero morir de vejez o como Dios disponga antes que quitarme la vida, el tesoro más preciado por el que he recibido mucho.



Tengo la plena certeza de que en este mundo lleno de tantos problemas pero repleto de cosas lindas y únicas habrá alguien capaz de observar todas estas maravillas, todas estas penas con ojos muy similares o completamente diferentes a los míos, pero que se complemente. Cuando uno no busca las cosas éstas llegan por su propia cuenta, así que por el momento sólo me resta esperar porque sé que tarde o temprano la mentalidad de la gente cambiará y de que la libertad, la oportunidad, el respeto y las ganas de vivir triunfarán sobre toda la codicia y la individualidad en la que estamos sumidos por culpa de la mala educación, por culpa de los tabú que nos aquejan, por culpa de una represión generalizada que tarde o temprano llegará a su fin.