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domingo, 1 de mayo de 2016

Soy Gay y mi mejor amigo es Hetero...




Sí, sueña extraño, incluso entre nosotros mismos decimos que son pocas las relaciones amistosas de este tipo, al menos en los círculos en los que nos movemos. Pues bien, él se llama Juan y es dos años menor que yo (yo tengo 23) y nuestra amistad comenzó hace algo más de cuatro años cuando coincidimos en una reunión de trabajo y nos tocó formar grupo. Des allí y poco a poco las cosas se fueron dando. Hace unos dos años cuando estábamos en Bucaramanga de Vacaciones, una noche húmeda y fría en las afueras de la ciudad, me atreví a contarle mi mayor secreto, el hecho de que me atraen los hombres en la manera sexual y afectiva. Él fue muy imparcial, incluso me bombardeó de tantas preguntas que llegué a sentirme incómodo con la situación, pero las cosas no se pusieron mal y desde entonces él sabe mi vida a cabalidad y yo sé la suya de igual forma.

Amo a mi amigo, y no precisamente lo quiero como el hombre de mi vida, es más, siento que nuestra amistad es tan pura y sincera que hasta lo aconsejo para que no meta la pata con las chicas que se consigue de momento, porque mi querido amigo es físicamente hermoso y tiene siempre chicas a la mano, es todo un casanova en eso. Hoy quise escribir sobre él porque siento que es alguien indispensable en mi vida, la verdad es que me siento muy dichoso de tenerlo cerca.



Les puedo contar que él se puede vestir frente a mí, se desnuda, se rasura, se duerme cuando vemos una peli y me abraza, me pide consejo, me ayuda cuando estoy colgado de trabajos y yo a él, andamos de un lado para otro como dos gemelos inseparables (excepto cuando está en planes de conquista con chicas, porque allí yo no participo, ya él es todo un experto). Se a ciencia cierta que él no quiere sexo conmigo y yo tampoco podría verlo más allá de la mirada de un hermano. De todas formas yo no puedo pedirle consejo cuando un chico me gusta porque él de conquistas homo no sabe nada, pero trata de ayudarme de vez en cuando, entonces es cuando me explica que si sus técnicas funcionan también podrían resultar en mi caso.

Juan es de Bogotá, yo no, nos distancian un poco las barreras culturales pero hemos sabido compaginar muy bien. Estoy muy agradecido con Dios por haberlo puesto en mi camino de forma sorpresiva pero profunda en su esencia. Con él he reído, me he peleado fuertemente, lo abrazo constantemente, lo mimo, él me golpea con brusquedad como si jugara con un saco de arena (entendible porque es más alto y grande que yo y a veces cree que yo soy el hermano menor al que tiene que golpear de juego de vez en cuando), juntos nos hemos ido de fiestas grandes y pesadas, viajamos juntos, almorzamos casi todos los días juntos, vemos películas juntos en la misma cama y a veces él se acuesta a mi lado y me abraza para calentarse... mejor dicho...



Amigos, les digo de todo corazón que si mi hermano del alma no hubiese sido heterosexual y la historia fuera la misma, de seguro que estaría yo viviendo un cuento hecho realidad. Sería Juan como mi alma gemela, el hombre ideal, el perfecto con el que muchos sueñan. Pero no, es hetero ciento por ciento, aún así lo quiero, aún así lo amo como mi más grande amigo del alma. Espero que cuando encuentre por fin a la chica que lo amarre en amores para siempre, yo pueda estar allí para animarlo, para felicitarlo; de igual forma espero que él esté allí cuando yo encuentre a mi chico ideal y poder presentárselo, saber que puedo confiar en él y que él esté allí en los mejores y más trascendentales momentos de mi vida.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Volver a empezar...




A veces en la vida a uno le suceden cosas inesperadas, como la que me ocurrió hace un par de meses cuando conocí a Sergio, el chico más lindo de la facultad y con quien sencillamente hice click. No fue buscado, todo se dio... nada fue planeado, aún así se escribió un lindo pero doloroso y real capítulo dentro del libro de mi vida. Se los cuento de forma breve.

Una noche, durante una fiesta en Bucaramanga, conocí más de cerca a uno de mis compañeros de facultad, uno de esos que son extremadamente hermosos en lo físico y algo duros en lo sentimental porque tal vez su estilo de vida así lo formó. La cuestión es que luego de unas 10 cervezas en una de las cabañas que bordean la piscina, terminé con Sergio solo, hablando los dos de nuestras vidas y riéndonos de haber estudiado desde hace ya 2 años pero en los que nunca habíamos cruzado una palabra más allá del "hola". La noche corría y ya ambos sabíamos un poco del otro, fue una noche de esas en la que todo se confabula para que las cosas sucedan.



Como es típico, él que es hetero, sintió mucha curiosidad por mi vida y todas sus implicaciones una vez se enteró de que yo era gay. Como es natural no se escandalizó ni nada por el estilo, antes bien, sintió mucha curiosidad y las preguntas en cascada no se hicieron esperar. Ya finalizando la jornada de charlas (eran como las 3 de la mañana) me soltó un bombazo que no me lo esperé nunca jamás. La cuestión fue que me dijo (palabras menos): "Camilo... si tú y yo estuviéramos solos en un lugar... ¿tú lo harías conmigo?", a lo que yo respondí con otra pregunta: ¿por qué?, y él, ni muy teso ni majo me dijo que quería experimentarlo conmigo, a quien ya "veía con confianza" y que se iba a atrever a hacerlo con otro chico. Incluso hasta me contó que había tenido un sueño donde estaba con un chico y que tal parece eso lo habría motivado a querer hacerlo ahora conmigo, ya que la oportunidad se presentaba.

Yo no sabía si eso era efecto de los tragos o qué, pero me aventuré, no sin antes pasar por unos instantes de nervios puros, porque la verdad es que su propuesta me cogió a quemarropa. Pero al día siguiente la cuestión continuó y así estuvimos en ese tira que jala como por una semana y media. Él me molestaba desde entonces con juego de miradas y alguno que otro toque o roce cuando nos cruzábamos en la universidad. Hasta que la noche indicada para tal efecto llegó. Resulta que una noche, mientras me veía una peli estadounidense de un amor algo complicado (comedia) resulta que sonó el timbre del apartamento y yo, ya en pijama y con algo de sueño (porque eran las 11pm) salí a abrir. Pues bien... era él... algo eufórico y nervioso... recuerdo mucho lo que me dijo: "Bueno... aquí estoy... ¿me dejas pasar?".

Yo me quedé como una maldita estatua y no sabía qué hacer, entonces él lo notó y dijo: "si te incomoda... mejor me voy" y mientras daba la vuelta yo, como un acto reflejo, lo tomé del brazo y en unos instantes de silencio permanecimos hasta que le dije: "pasa". Esa palabra abrió una puerta maravillosa de experiencias con Sergio. La vida así lo quería y sencillamente sucedió. Cuando estuvo en mi cuarto (luego de curiosearlo un poco) se recostó en mi cama y comenzamos a charlar. Me dijo que estaba algo nervioso, ansioso... yo estaba en las mismas.

Pero poco a poco se dieron las cosas y terminamos teniendo sexo duro (fuerte, para ser exacto) durante mucho tiempo. Es como si él hubiese venido de la guerra ¡por Dios! ¡Qué noche! y así... como comenzó todo terminó de igual forma. Pero antes de que todo acabara, lo pudimos hacer dos veces, la primera como les he contado fue en mi apartamento. La segunda fue en el suyo. También de día, una tarde, y luego de eso me sentí mal. La verdad es que estaba jugando con fuego y sabía que tarde o temprano me iba a quemar, sabía que esto no terminaría bien pero por mi testarudez me atreví a seguir y luego me iba a lastimar.



No me arrepiento, en lo absoluto., pero si fue una experiencia algo dolorosa de saber que él nunca podría sentir lo mismo que yo. Bien lo sabía cuando me dijo que quería experimentar y yo le acepté sus propuestas. Sé que es un chico gentil, amable, de excelente familia y bueno como persona, pero sus incursiones en mi mundo sólo reiterarían que le encantan las chicas y que los dos deslices que tuvo conmigo sólo quedarán para él como un espacio más en los capítulos que escribe de puño y letra para su vida sexual como joven. No es que me haya enamorado, pero a la hora de la verdad son sentimientos que se entremezclan, sin quererlo allí me vi dos veces con él, entre sus brazos, acariciándolo, viéndolo tan tierno como un niño con miedo. Lo quise por el momento, sólo mientras duró esta loca pero linda aventura.

Ahora, después de tantos meses lo sigo viendo cuando nos cruzamos en algunas clases. Incluso hasta hemos hablado y todo como los amigos que no fuimos antes de aquella fiesta en Bucaramanga. Ahora le soporto a la vida muchas cosas como él, por ejemplo. No es una carga, pero tampoco sufrimos de Alzheimer como para tratar de creer que nada pasó. Ahora hemos hablado algunas veces de lo sucedido y aunque parezca increíble me lo agradeció como tres veces pero a la vez me aclaró que nunca más volverá a suceder y que eso sólo fue una locura. Para mí... una bella locura. Ahora mis amigos, lo tengo de vecino porque no sé qué carajos quiere el destino para mí, ahora vemos 7 materias juntos en las mismas sedes de la universidad y lo peor es que ahora estamos muy unidos, como amigos, pero unidos. No lo quiero, pero sí deseo poder empezar de nuevo como parece que ya él lo hizo. A veces no es fácil, parece que las cosas a mí no se me dan siempre de la mejor forma, pero allí voy.


miércoles, 6 de enero de 2016

¿Existe el amor para los gays?


Un amigo me preguntó hace unas noches: ¿existe el amor para nosotros?. Cuestioné el por qué de su pregunta a lo cual aclaró que muchas veces él se ha sentido muy solo, incluso a veces hasta utilizado sólo como un objeto sexual. Fue así como me puse a reflexionar y explicarle que la capacidad de amar es algo innato del ser humano sin importar su orientación sexual. Por esto, tanto para los heterosexuales como para nosotros los homosexuales, encontrar a la persona con la cual podamos experimentar el verdadero amor es cuestión de suerte en la vida, pero de que existe: existe. La soledad no es algo que afecte solamente a la población gay, todas las personas la pueden experimentar en algún momento de sus vidas.




CUANDO NOS SENTIMOS SOLOS
Es mucho lo que un gay tiene que padecer mientras se conoce a sí mismo, sobre todo en la decisión más importante durante este proceso: salir del clóset. Por esto es que puede llegar a sentirse solo, aislado y creer que es el único gay en su entorno, cosa que complica la situación en un momento tan crucial de la vida. La connotación negativa viene cuando no tenemos a un amigo gay con el que podamos compartir nuestras experiencias o inquietudes más profundas, de igual forma cuando no tenemos un amigo o amigos heteros que nos acepten tal cual somos. La autoestima y la inseguridad hacen estragos de aquí en adelante. Ni qué decir cuando hemos tomado la decisión de contarle a nuestros padres o familiares más cercanos y éstos, en vez de comprender y respetar, lo que hacen es rechazar. Los sentimientos de culpa y soledad no se harán esperar.




CUBRIR LA SOLEDAD CON EL SEXO
Algunos gay, para tapar la soledad ocasionada por el rechazo o los temores internos de no mostrarnos tal cual somos, acudimos al sexo como un mecanismo de autodefensa con el único objetivo de llenar el posible vacío que se experimenta a causa de lo anteriormente mencionado. Todo esto nos lleva a experimentar sexo fugaz y repetitivo con múltiples parejas con tal de pasarla bien por un momento. Se debe entender algo, al ser relaciones entre hombres es fácil encontrar respuestas cuando mandamos las señales de que sólo queremos sexo y nada más., por naturaleza, el hombre es más sexual que la mujer, por eso este tipo de sexo sin compromiso no implica sentimentalismos ni nada por el estilo. El vacío pide ser llenado o calmado con parejas esporádicas frecuentemente. Por eso es más fácil para el hombre homosexual conseguir pareja para tener sexo casual. Tener cuidado con la protección sexual es algo de vital importancia, lo único que está en juego es la propia vida, ya que una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual) puede ser catastrófica cuando se ha abusado del sexo de forma descontrolada.




CANSADO, BUSCO EL AMOR
Con el paso del tiempo es normal que el cansancio aparezca en nuestras vidas, un cansancio que nos reclama el hecho de tener que soportar las caricias o sentir el cuerpo de una persona extraña cada vez que busquemos del sexo casual sólo por placer o diversión. Pues bien, llega el momento en que ese cansancio nos pasa la cuenta y tanto nuestro cuerpo como nuestra alma sólo desean pertenecerle a una persona con la cual podamos compartir lo mejor de la vida, siempre., alguien especial con el que podamos sentirnos verdaderamente amados.

Cuando aparece alguien que no simplemente nos atraiga de forma sexual sino también en lo emotivo, lo afectivo y lo intelectual, entonces será el momento oportuno para sentar cabeza y saber que esa persona puede ser la indicada. Es un proceso complejo y de tiempo, aunque a muchos les resulte tan rápido en el tiempo, puede que para otros esto demore décadas. 



El amor entonces surgirá cuando puedas entablar una conexión seria, transparente y cordial con ese hombre y en la que hayan objetivos comunes, gustos complementarios, buen diálogo, tolerancia, respeto, amor, ayuda, compromiso, fidelidad, honestidad, y todos los valores que edifiquen una relación sólida con bases tan humanas y amorosas que sabrás que no vives en una fantasía sino en la vida real, con un ser humano a tu lado del que puedes esperar y que él también pueda confiar. Por esto y mucho más, no es de extrañar que hoy por hoy veamos a parejas homo que lleven más de 20 o 30 años juntas, porque han sabido establecer las bases de una relación duradera.

Terminé diciéndole a mi amigo (pero más que nada terminé hablándome a mí mismo) que el amor para nosotros los gay sí existe. No debemos apresurarnos a "cazar hombres potenciales todos los días". Con calma y mucha perseverancia el amor llegará, sólo que no hay que dejar de buscarlo. La felicidad no es exclusiva de un grupo de personas, por lo cual, toda la  humanidad tiene acceso a ella desde diferentes puntos de vista y estilos de vida. Lo más importante es no hacer daño a nadie y saber, mi querido lector, que allá afuera hay una persona por la que vale la pena luchar, por la que vale la pena soñar con que cada día puede ser mejor, una persona con la cual compartir lo mejor.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una noche para no olvidar...


Me encontraba estudiando en la universidad, cursaba ya el tercer semestre de Arquitectura, carrera por la que había apostado todo y porque sencillamente me encantaba. Debo reconocer que una semana estuve algo triste, muy sólo y deprimido. Fue así como conocí a un chico NN del que ni siquiera me acuerdo de su nombre. Nos conocimos por una página virtual de citas gays, todo fue tan rápido y en menos de un suspiro ya tenía una cita con él. Debo aclarar que no fue a la primera porque dicha cita fue pospuesta como tres veces, hasta que por fin se dio.



Una noche de ese agosto de 2012 mientras hacía un frío espantoso, este chico me vino a buscar al apartamento, lugar en el que yo no vivía solo, para mi desdicha. Eran mis compañeras de piso otras tres chicas más quienes también estudiaban en la universidad, una de ellas mi prima, por cierto. La cuestión fue que terminé saliendo con este chico para su casa en la cual veríamos una peli y eso... yo era muy inocente en ese entonces. Para mi desgracia mientras íbamos de camino para su casa nos hemos encontrado con un compañero, ese chico me conocía de antes pero tenía fama de ser una mala persona, un hetero, un hombre de esos que más adelante dominará en la relación y que hasta golpeará a su esposa.

Este chico nos saludó muy amablemente, pero yo desconocía la tormenta que se iba a armar por ese inusual encuentro. Estuvimos entonces en la casa del chico, hablamos de nosotros y de nuestras vidas, de nuestros lugares de origen, estudios, y demás. Cosas que con el paso de las horas se me iban a olvidar y a él también, por supuesto. Fue una noche loca, de sexo salvaje, fuerte y extremadamente prolongado. Yo estaba exhausto y él parecía un caballo desbocado que ha tomado medicamentos como para hacerlo por un mes consecutivo. Casi me mata, pero fue muy épico. Lo he catalogado como el mejor sexo que haya tenido jamás.



A la mañana siguiente, porque obvio, dormí con él toda esa madrugada, me desperté como a las 7:30am algo sobresaltado porque era tarde. Era sábado, no tenía clases pero no había dormido en el apartamento, primera vez que sucedía y me esperaba que mi prima se hubiese dado cuenta y me fuese a montar un show cuando me viera de nuevo. Así que me alisté, me despedí de él para no volverlo a ver nunca más y salí rumbo a mi casa.

En efecto, cuando estaba entrando al apartamento mi prima estaba vuelta un ogro esperándome en la sala, la entiendo, ella estaba preocupada por mi suerte puesto que me vio salir y ya. Se imaginó lo pero y me dio un sermón de padre y señor nuestro., yo estaba completamente callado, ¿qué le podía decir? no quería mentirle pero tampoco quería contarle la verdad, una verdad que ella sospechaba pero que yo nunca le había confirmado de mi propia boca. Las cosas pasaron para bien con mi prima luego de haberla calmado. Al final no le dije nada y ella no insistió más en el asunto.



Pasaron unos días hasta que mi tía, quien se encontraba en San Sebastián (muy lejos de mi ciudad, por cierto), se enterara de lo sucedido. Ella había conocido una versión en la cual yo, su sobrino favorito, había ido de fiesta con un chico de pelo largo con el que después me encerré en un hotel e hice porquerías toda la noche. Para colmo de males, dizque había llegado algo ebrio en la mañana siguiente a la casa, que mi prima había peleado conmigo y que ya no me hablaba. Con el paso del tiempo pude comprender que mi prima no tuvo nada que ver en ello, fue ese chico con el que nos encontramos en la calle quien también resultó tener contactos chismosos en San Sebastián y desde donde ensució mi nombre con cuanta porquería se le vino en mente.

Yo sigo sosteniendo que no fue mi intención armar un escándalo en mi familia. No era el más experto en citas clandestinas ni nada parecido pero ese sujeto no tenía ningún derecho en hacer de mi persona la loca de toda una ciudad. Eso nunca se lo perdonaré. Por cuestiones de la vida lo he visto algún par de veces por las calles, hasta en una oportunidad tuve que ir a su casa por cuestiones de una vuelta que hacía, pero fue muy incómodo. Ahora esa noche la recuerdo vívidamente y sé que nunca la podré olvidar.


sábado, 17 de octubre de 2015

GAY: Los que se apartan de la Norma...


Nuestra actual sociedad está creciendo aceleradamente, sin embargo existen brechas en el pensamiento de muchos que se mantiene como en épocas pasadas. Es bien sabido que para que una persona acepte a otra de forma plena y libre dentro de su condición sexual, deberá estar libre de ciertas ataduras que impiden este acto de tolerancia y progreso en muchos lugares de la tierra. Ahora bien, el "ser diferente" de las normas que están establecidas, donde varón-mujer son la única relación que debería de ser acogida por todos, conlleva un serio problema para quien no entra dentro de éstos cánones sociales.


Este "ser diferente" (entendido de forma comparativa y no literal ya que todos somos iguales humanamente) hace que traspasar los límites establecidos sea toda una odisea. Por lo general esta acción arrastra tras sí largos años de sufrimientos, desdichas, penas e inclusive la muerte para muchos que se dejaron absorber por el maltrato y la intolerancia. Casos lamentables que hacen parte del triste historial de muchos chicos y chicas gays de los últimos años.

Apartarse del rol sexual aceptado de Hombre con Mujer es algo por lo que muchos de la comunidad LGBTI han dado lo mejor de sí, incluso hasta sus vidas. Todo esto nace desde la perspectiva de un "problema" cuando se sospecha que el chico o la chica muestra tendencias de tener una orientación homosexual que principia o que ya está definida. Los típicos problemas del colegio no se hacen esperar, por eso cuando en estos lugares se observa que una chica es ruda, que le gusta el fútbol, que anda de pelionera con todos y que se sale de lo que "debería" ser una verdadera chica (dulce, tierna, sensible, delicada), entonces ya se estaría creando una esfera de peligro para ella. Ni qué decir de un chico que en la preparatoria se muestra como sensible, que llora por cosas delicadas, que es frágil, al que no le gusta el fútbol y prefiere compartir más tiempo con chicas que con chicos, ya estamos frente a un blanco de posible doliente de matoneo, intolerancia, abusos de todo tipo, exclusión.



Muchos podrán observar que existen formas de vida socialmente aceptadas de personas que están juntas o casadas y forman familias o parejas homosexuales, esto es común por ejemplo en personajes de televisión, del cine, en la farándula, estrellas de la música, escritores, etc., en una gran variedad., pero lo cierto es que en la vida real esto es más complicado de ver, difícil de encontrar de forma abierta sin temor a las repercusiones o consecuencias de quienes son extremistas en su modo de ver el mundo. No se percibe ni mucho menos se aceptan a los homosexuales ya que la "normalidad" es que sea una relación varón-mujer tendiente a la procreación y al resguardo de lo que se considera una familia de verdad.

El problema continúa cuando desde la adolescencia se tiende a ver la orientación homosexual como una etapa en el proceso de desarrollo del joven en vez de prestarle atención y tomarla como algo verdaderamente serio. Los jóvenes que han pasado por esto entenderán que estar en constantes sesiones de terapias con el psicólogo, estar inmensos en "noviazgos" impuestos y tener que llevar una doble vida NO es fácil, aún así muchos son los que sufren por esto. Por eso, para quienes se apartan de la norma establecida, mis queridos lectores (porque yo también soy de los que me aparto de la norma por ser hombre y por que me gustan los hombres), les quiero reiterar que no todo en la vida está dicho o hecho... el camino podrá ser largo, pero tengamos confianza en nosotros mismos, tengamos la fortaleza de conocernos personalmente y saber quiénes somos, lo que tenemos y lo que queremos. Juntos podremos hacer mejores cosas.


lunes, 5 de octubre de 2015

Hallemos Juntos un Camino...


El tiempo va cambiando, no podemos comparar los modos de pensamiento del siglo pasado con este. El mundo se ha tornado más colorido, más variado, incluyendo los modos de amar de las personas. Precisamente en toda esta ola de cambios sociales, es común que aparezca la curiosidad, pero también los temores, esto es lo que trataré en las siguientes líneas, lo relacionado con la parte del amor homosexual.



La duda, el desconcierto, los temores, rechazos, repudios, aplausos, aceptaciones y demás actitudes y aptitudes están siempre a la orden del día en temas homosexuales, inmersos en un mar profundo de etiquetas que aún hoy litigan entre lo justo y lo que se cree. La religión, la sociedad, la familia, y hasta la autoestima de quien se ha descubierto gay son temas que aplastan el libre desarrollo de la persona gay o lesbiana. Nuestra sexualidad está comprometida con nuestras relaciones interpersonales, por eso nos afectan directamente de forma positiva o negativa dependiendo de la situación en especial y en particular.

Es normal que aún se vea como aceptable que un hombre y una mujer mantengan una relación amorosa, en pro de formar una familia, tener hijos y todo lo que significa la unión marital., pero no es muy común o aceptado en muchas partes del mundo que estas mismas acciones las realicen dos hombres o dos mujeres, quienes tienen todo el derecho de la libre elección y de la demostración de su amor. Este tema, el de demostrar el amor en público para las parejas homosexuales es un tabú en muchas zonas, en otras, lamentablemente está prohibido hasta con el riesgo de caer en pena de muerte.



Este es nuestro mundo, un lugar de luchas y guerras constantes que descabeza sin piedad al más débil o al que no tiene ayuda extra para enfrentarse ante tantos y tantos adversarios como sea posible. Es bien sabido que en el mundo de los adultos "ya nada es como antes"., precisamente por eso muchos padres han tomado conciencia del aceptar a sus hijos y sus respectivas formas de amar. Si un padre o una madre se entera de que su hijo/hija es gay y por ello trata de hacerlo cambiar usando medios como la psicología, la religión, el maltrato moral y algunos más, no estará ayudando en nada, por el contrario, estará sometiendo a su hijo/hija a una presión tal que no podrá tener un buen final.



"HALLEMOS JUNTOS UN CAMINO" es una idea que me gustaría poder plantar en las mentes de quienes puedan leer esto, con el único fin de saber que si no nos aceptamos tal cual somos, no esperemos a que alguien externo lo haga. Si no me conozco yo mismo, no podré conocer a los demás. Son lamentables las cifras de suicidios entre los adolescentes de la comunidad LGBTI en estos tiempos, no debería de suceder. Por eso hago la invitación para que Juntos podamos hallar un camino, y no expresamente en sentido directo (porque quizá yo nunca lo pueda conocer en persona) pero este "juntos" ha de ser entendido como aquel a quien más quiero, a quien más le tengo confianza.

¿Por qué? Por que es importante buscar ayuda, es de mucha ayuda tener oídos que estén dispuestos a escuchar nuestros sueños, nuestros temores, nuestras dudas y demás, porque la vida es más fácil si la compartimos. Sostengo que no debemos andar diciendo a los cuatro vientos nuestros gustos sexuales (porque a nadie le importa), sino que sabiendo que alguien nos oye y nos apoya desde su punto de vista (siempre respetuoso) nos pueda orientar con sus consejos o hasta con sus bromas, pero nunca aceptemos que nos traten como marginados, como enfermos, depravados, maniáticos o muchos conceptos más que no nos deben de englobar en algo que NO somos. 



Ser gay no es un pecado, no es una enfermedad, no es algo que te va a hacer diferente, no tienes por qué avergonzarte y si cuentas con el apoyo de alguien, créeme, la vida te cambiará para bien, verás los amaneceres con otros ojos y tendrás la fuerza necesaria para superar los obstáculos y saber que ante todo, Dios (creador de todo lo que existe, según las religiones deístas) también te hizo a ti, también te ama tal cual eres, también permite que vivas, que andes, que ames, que sufras y todo lo que trae consigo el paquete de la vida. Y si no crees en Dios, pues tu caso es aparte, pero sé feliz, a la naturaleza le vale cero si no darás procreación de la forma establecida, al fin y al cabo todo está entrelazado para que el equilibrio nunca falte. Por eso mi querido amigo, mi querida amiga, sé feliz, y no te olvides de buscar a alguien de confianza y de importancia para que JUNTOS, hallemos un camino para nuestra hermosa, única y especial vida en esta tierra. Una vida que es fugaz pero preciosa en sí misma.

lunes, 17 de agosto de 2015

EL AMOR VIENE SIN INSTRUCCIONES - El Caso Javier...



Este siguiente caso ocurre un par de meses luego de haber iniciado la aventura con Juan Carlos (JC), todo ocurre en la secundaria donde estudiaba. Los giros que da la vida muchas veces nos dan dolores de cabeza, lo bueno es que nos llevan a experimentar cosas nuevas, fueras de órbita, muy complicadas pero fascinantes a la vez. Esto fue lo que me aconteció cuando empecé a tener más cercanía con un compañero de clases (quien a parte de todo es mi primo segundo) y a quien le doy el nombre de Javier. Las cosas no serían fáciles tampoco, pero al menos me dejaron una gran lección a la hora de saber en quien puedo confiar y en quien debo depositar mis sentimientos. Todo sea por aprender.

Pues bien, resulta que mientras cursaba décimo grado, tuve la loca idea de declarar mi amor por el chico más lindo del curso y del colegio (mi primo, aunque no lo parezca). Fue entonces que decidí armarme de valor y tomando un bolígrafo y papel en mano, me puse a redactar la que hasta el momento ha sido la única carta de amor que he hecho en mi vida. Pues bien, los calores que me vinieron al cuerpo cuando se la iba a entregar no los he vuelto a vivir en mucho tiempo. Debo decir que no fue nada fácil, pero se me había metido la idea en la cabeza y pues, como mula terca lo hice, de todos modos me fue bien, muy bien para ser la primera vez que hacía algo de semejante calibre.



Recuerdo que Javier recibió la "nota" de la mejor forma que me hubiese imaginado. Pero los días que siguieron fueron de cierta tensión, como que a él le apenaba el hecho de tener que tratarme. Al menos eso fue lo que me hizo sentir en esos días en los que padecí como a quien le han dictado sentencia de muerte con día y hora fijas. Lo que pasó después me dejó helado de los nervios.

Resulta que mi querido Javier me había dicho que la "notica" que le había entregado habría sufrido un accidente., pues bien, él alegó que ese día la había dejado en el bolsillo del pantalón y su mamá metió esta prenda a la lavadora y sufs! que se había dañado por completo. Según él, que había quedado completamente deteriorada, tanto, que no se podía leer nada siquiera. Pues bien, sin más ni más sólo me dijo que la volviera a redactar, que tratara de acordarme de todo lo que le había escrito en la anterior y que se la volviera a dar como si nada hubiese ocurrido antes, olvidando pues la que ya había hecho.



Yo, de idiota, volví y la redacté. Creo que con las mismas frases que expresaran lo mismo (o parecido) a lo que había hecho en la otra. De igual forma se la entregué, la respuesta no demoró sino sólo dos días. Fue así como una noche, mientras estaba en casa, mi querido primo alias "El Javi" se acercó a donde me encontraba y me dijo todas sus impresiones respecto a la carta que le había dado. Me sorprendió mucho poder escucharlo, sobre todo porque no sabía cómo diablos iba a reaccionar, me esperaba de todo, menos lo que me dijo esa noche.

Javier me explicó que se sentía muy halagado y honrado por haberme fijado en él como hombre, que era la primera vez que le pasaba (que un chico se le declarara) y que al principio no sabía qué hacer ni qué me iba a decir, pero luego de pensarlo (en cierta parte porque nuestra amistad primó sobre todo) siempre tuvo presente que no quería hacerme daño, de ninguna manera. Así que de manera cortés pero muy tajante me dijo que a él no le llamaba la atención el hecho de salir con otro chico, que no le gustaba, que no se veía así.



Pero me deseó suerte en la vida, que ojalá encontrara a alguien que valiera la pena (aunque un poco difícil de superarle en belleza a él, claro está, con lo prepotente que es por ser hermoso), pero que de todas formas él me apoyaba, que siempre podría contar con su ayuda y consejo y que de ahora en adelante me vería como al hermano menor que nunca tuvo y que siempre quiso tener. Debo confesar que esa noche lloré desparramadamente como a quien se le muere la mamá. Pero con tremenda escena era difícil aguantarme las lágrimas.

Agradezco inmensamente a Javier por haberme enseñado desde este punto de vista, desde su postura. Ahora caigo en cuenta que no tuvo que haber sido nada fácil para él haberme dicho todo lo que me dijo esa noche, pero de todas formas le salió de maravillas. Debo reconocer que hasta el momento ha cumplido fielmente su promesa ya que desde entonces me dice "mi hermano" y me trata mejor que antes, al menos es más atento que antes. Siempre está pendiente de mi vida, de lo que hago y nunca faltan sus saludos en mis redes sociales cuando él se conecta pero yo no lo estoy. Ha sido grato poder contar con su apoyo en este proceso tan difícil. Gracias Javi por ser quien eres, gracias por ser MI HERMANO.


martes, 28 de julio de 2015

No todo en la vida es color rosa, menos para nosotros...



Al parecer cuando te das cuenta de que andas en una dirección que NO es la propuesta por la sociedad puritana y menos por la católica, es cuando vienen los verdaderos problemas para tu vida. Eso fue lo que viví cuando poco a poco fui descubriendo que lo mío NO eran las chicas sino el gusto "normal" por un chico de mi edad. La situación fue entonces muy compleja.

La primera de las problemáticas que se me vinieron a la cabeza fue el hecho de que mi vida de ahora en adelante no sería igual, empezando porque nunca tendría la oportunidad (como todos los chicos de mi edad) de poder llevar a una novia a casa, de presentársela a mis padres, de poder tener una "vida social plenamente aceptable a los ojos de mis conciudadanos". Ya se podrán imaginar el resto de la historia. A ello se le suma el hecho de tener que sufrir por lograr encontrar a alguien potencialmente estable dentro de la comunidad y no a ciertos oportunistas que sólo quieren tener sexo contigo y ya.



La lista se alarga cuando vienen los comentarios homófobos de personas cercanas (que sin saberlo) repudian en público a quienes gustan de personas del mismo sexo y sin saber que yo (quien soy cercano, quien se sienta a su lado) soy uno de esos "depravados" como nos suelen llamar.

No es de extrañar entonces que viviera momentos en los que de verdad me sentía plenamente solo, nadie me podía entender, el mundo se volvía amenaza a medida que pasaba el tiempo, los amigos prácticamente desaparecían al saber que eras rarito, todo cambiaba pero para tu contra. También debo aclarar que por mi mente nunca pasó la idea del suicidio, ante todo tengo claro que la vida es sagrada y prefiero morir de vejez o como Dios disponga antes que quitarme la vida, el tesoro más preciado por el que he recibido mucho.



Tengo la plena certeza de que en este mundo lleno de tantos problemas pero repleto de cosas lindas y únicas habrá alguien capaz de observar todas estas maravillas, todas estas penas con ojos muy similares o completamente diferentes a los míos, pero que se complemente. Cuando uno no busca las cosas éstas llegan por su propia cuenta, así que por el momento sólo me resta esperar porque sé que tarde o temprano la mentalidad de la gente cambiará y de que la libertad, la oportunidad, el respeto y las ganas de vivir triunfarán sobre toda la codicia y la individualidad en la que estamos sumidos por culpa de la mala educación, por culpa de los tabú que nos aquejan, por culpa de una represión generalizada que tarde o temprano llegará a su fin.


sábado, 4 de julio de 2015

¿Qué se siente descubrirse gay?

La etapa de la adolescencia es una de las más importantes en la vida de cualquier persona, para una que es gay, se convierte en una experiencia un tanto confusa. Confieso que cuando estaba experimentando mi "amor" por Juan Carlos el mundo me daba vueltas, nada tenía estabilidad y el temor se apoderó de mí. Recuerdo que cuando me quedaba largas horas del día estudiando, me perdía entre aquellos pensamientos que me mostraban infinidad de situaciones, preguntas, karmas, miedos y demás que me ponían mal.

Una de las cosas que se me pasaban por la cabeza era la reacción de mis padres si llegasen a enterarse de que su hijo mayor era un "maricón", como suelen llamar a los homosexuales en mi ciudad. Incluso hasta pensé en opciones de intervención familiar para darles la noticia. Obvio que nunca lo hice.



Ahora bien, mi cabeza estaba atormentada por el recuerdo de Juan Carlos, y es que todo giraba en torno a lo que pudieran pensar los demás de mí, en especial los miembros de mi familia, tan conservadores como ellos solos. Muchas veces me imaginaba besando a Juan, acariciándole el cuello, tocando sus pechos y piernas que tanto me atraían... besándolo apasionadamente... creo que había perdido la cabeza.

Fue así como poco a poco me acepté tal cual era. Pero no fue de la noche a la mañana ni tampoco con la facilidad con que uno puede elegir algunas cosas en la vida, no. Vinieron las crisis, los miedos, los ataques de ansiedad y pánico... toda una mezcla de negatividades que por poco terminan con mi vida. 



Debo decir que sigo día a día en este caminar donde aún hoy tengo miles de preguntas que me gustaría resolver. Con el paso de las publicaciones iré desvelando etapas de mi vida, sobre todo en la inicial cuando pude descubrir que me gustaban los chicos, cuando me sentía extraterrestre, cuando el peso de la culpa y el temor al infierno me sobresaltaban, cuando me veía condenado por la iglesia y por las personas que me conocían, cuando no sabía qué hacer. Mejor dicho... toda una experiencia hecha a pulso.

Pues bien, pasé por miles de cosas antes de poder concretar un verdadero encuentro con Juan Carlos quien a la hora de la verdad me sorprendió con todas las cosas que me dijo, con todo lo que llegamos a hacer, con todo lo que me propuso. Mejor dicho, eso fue una bomba atómica en mi vida. No me arrepiento de todo lo que pude vivir con él, al fin y al cabo estaba aprendiendo, necesitaba de alguien mayor y con experiencia que me enseñara que en la vida hay que besar muchos sapos antes de encontrar el verdadero príncipe azul.