Una de las primeras experiencias que tuve con otro hombre se la debo a un sujeto llamado Juan Carlos, quien trabajaba muy cerca de mi casa y al que siempre veía por las tardes, cuando venía del colegio. Pues bien, las vueltas que da la vida que fue precisamente con este tipo, de quien menos lo esperaba, con quien terminaría teniendo sexo a lo loco por varios años. Ha sido el mejor amante que he tenido en mi vida, es indestronable, hasta el momento.
Pues bien, recuerdo perfectamente que una tarde, mientras paseaba con un primo bebe, Juan Carlos estaba en la puerta del lugar donde trabajaba., cuando pasé por allí ya a la tercera vez (sin notarlo) Juan Carlos me silbó de forma cotejante, debo decir que me sonrojé y en cierta parte le acepté el cumplido. Ese fue el inicio de una larga historia sexual desenfrenada. Luego de los cumplidos suaves pero cargados de intenciones sexuales para conmigo, empezó a mostrarme el tamaño de su paquete sin quitarse el pantalón, fue este acto el que me demostró que quería ver más allá de la tela que lo cubría y por las noches soñaba con hacer muchas cosas con ese pene ajeno que se me mostraba casi a diario.
La verdad es que JC es todo un depravado, tiene el sexo pintado en la frente. Luego de todas estas demostraciones de que quería conmigo, pues bien, nos empezamos a ver a escondidas en el jardín de la casa de mi abuela, un lugar espacioso y oculto que nos sirvió muchas veces de lugar de citas clandestinas, si mis padres me hubiesen pillado sin duda que ese jardín en este momento hubiese sido mi tumba. Él se portaba tan cortés que de verdad empezaba a gustarme, pero las cosas nunca se dieron como para que llegásemos a ser novios siquiera.
En ese entonces yo tenía 15 años y desconocía la edad de JC, era lo que menos me importaba. Pues el momento anhelado llegó, fue una noche ya con previa cita en la que él me haría el amor, o cosas sucias, como solía decirme al oído cuando estábamos solos. La noche de iniciación para mi llegó, pero a última hora me dio mucho miedo y terminé por arrepentirme (pero me arrepentí de ser penetrado, a decir verdad), pero estuve en el lugar de los hechos, nos besamos apasionadamente, nunca me había sentido tan vivo, tan candente, tan deseoso de hacer el amor y pues, el miedo vino cuando me vi con un hombre de verdad, desnudo, peludo, erecto y con un hambre hacia mí que terminé por acobardarme y no hacerlo aquella noche.
Pero poco tiempo después tendríamos la revancha, y ¡¡¡qué revancha!!!. Desde entonces creo que él se vengó de mí porque los encuentros que tuvimos posteriormente estuvieron siempre marcados por el sexo fuerte, por el sudor, el temor de ser descubiertos, por la inteligencia para planear los lugares de encuentro, por todo lo que por más de cinco años significó JC en mi vida, el mejor amante que sin duda me ha tocado.
Fue con él con quien empecé a experimentar el gusto por otro hombre, con él aprendí a hacer travesuras para tener sexo, con él hice muchas maldades en lugares poco convencionales, con él me salí "del cascarón" y pude ver que si una persona de veras es interesante y te demuestra lo mejor del amor psicológico y físico, no habrán barreras humanas que te impidan vivir de otra forma, siempre buscando tu propia felicidad sin hacerle daño a nadie, viviendo una experiencia verdaderamente nueva, única, inolvidable.





















