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miércoles, 16 de marzo de 2016

En lo fugaz de una noche en Theatron...


Es la mañana del domingo 13 de Marzo del año 2016, me despierto algo aturdido por la luz que ingresa por mi ventana, sé que es temprano pero tengo que despertarme. Anoche sucedió algo inédito. Luego de varias semanas de intenso trabajo en cuestiones de la universidad y lo propio de mi vida, me sentía algo estresado y sobre-saturado con tantas cosas por hacer. Ingresé a internet y busqué alguna buena discoteca en la zona donde me pudiera distraer un rato. La encontré luego de una pequeña búsqueda. Fue así como en la noche del 12 de Marzo me alistaba a las 8:30pm para salir un rato con el ánimo de bailar y beber un poco, pero no fui sólo, invité a dos amigos y juntos nos fuimos de "farra", como se conoce el ir a discotecas por esta zona del país.

La discoteca no podría ser cualquiera, por eso escogí a Theatron, una de las mejores en la ciudad. Mis amigos algo re-celosos con la idea de ingresar a una disco gay no los dejaba tranquilos, aún así se atrevieron a acompañarme y fue muy amable de su parte. Siendo casi las 9:30pm de ese sábado estábamos haciendo la fila para ingresar a tan concurrido lugar, todo salió bien. Al fin, estando dentro del recinto, nos acomodamos en una de las mesas de la zona alta desde donde teníamos vista panorámica del gran salón de baile y del resto de la barra.

La noche transcurría de lo lindo, había empezado a beber vodka porque es una de las bebidas que más me agradan. Mis amigos, con el whisky no quieren cuento. Luego, como era la primera vez que íbamos a ese sitio, no lo conocíamos. Fue así como nos aventuramos a recorrer la mayoría de sus estancias con tal de explorar y ver en cuál de ellos estaba mejor la rumba. En efecto, recorrimos muchos lugares, entre ellos la Plaza Rosada, donde por increíble que parezca me logré fumar 4 cigarrillos, primera vez que lo hacía en mi vida. De igual forma el recorrido fue muy variado, encontramos estancias donde la rumba estaba prendida, en otros era muy pesada, en uno estaba un ambiente cálido y bohemio mientras que en uno de ellos la música electrónica nos invitó a pasar y de allí no nos dejó salir por más de una hora y media.

Ya algo entonados con tanto trago, nos devolvimos de nuevo al salón principal y nos dirigimos hacia la pista, que estaba atestada de tantos bailarines como las arenas de las playas marinas. Entonces empezamos a bailar, sí, mis amigos y yo en un círculo. Parecíamos de un trío, pero no, era como el instinto protector de ellos hacia mí porque pensaban que tal vez me iban a comer, o algo por el estilo. Pero nuestra paz se truncó cuando, de la nada, apareció una hermosa chica que nos instó a bailar con ella, los tres a la vez para ella sola. Pues bien, uno de mis amigos fue el que tomó mejor partido, porque la tomó por las caderas y se la hizo sólo para él, así que mi otro amigo y yo quedamos bailando los dos, como una pareja homo tan normal como las que abundaban en esa pista esa noche.

De repente, cuando menos lo esperaba, alguien me tomó por los hombros y en un cortejo entre baile sensual y algo de seo con ropa, un desconocido en todos los sentidos bailaba al ritmo de la música conmigo, y yo, algo nervioso pero entusiasmado a la vez le seguía los pasos a tan buen bailarín. Mi amigo se distrajo y terminó metido en otra ronda, también bailando, pero sólo. Yo, por el contrario, estaba hilando una historia fugaz en un lugar fugaz.

Bailamos dos canciones mezcladas por un dj hasta que me atreví a voltear mi cuerpo para quedar de frente con tan misterioso y buen bailarín. Así que cuando me giré, me llevé la sorpresa de ver que ese chico era muy hermoso, alto, trigueño, musculado, con barba, decente y algo ebrio, como yo. Al quedar de frente, ambos nos tomamos fuertemente y bailamos otras tantas canciones tan pegados como nuestros cuerpos mortales nos lo permitieran. Aún siento cómo sus manos se deslizaban por mi espalda hasta mis nalgas, siento aún cómo apretaba mi trasero entre sus manos y cómo yo sentía que ere chico se había vuelto una extensión más de mi ser. Yo también lo apreté mucho, lo abracé como hacía mucho no abrazaba a alguien, también jugué con mis manos en su espalda, también acaricié su cabeza y una que otra vez logré besarle el cuello, algo sudado porque el baile así nos lo mostraba.

Fue una linda experiencia, teniendo en cuenta que hacía más de un año que no lo hacía. Entonces, como lo bueno no suele durar eternamente, la cuestión poco a poco tendría que acabarse. Mis amigos ya estaban algo nerviosos y escandalizados porque, de las cosas que se les pudo haber pasado por la cabeza, creo que nunca se imaginaron algo de esta envergadura. Pero no me importó, era mi noche, era mi travesura, era mi sueño y mi estrella fugaz. Le tuve que decir al chico que tenía que ir al baño, pero que ya regresaba. Él me miraba fijamente a los ojos como insinuando que en cualquier momento se lanzaría a besarme intensamente. Pero de allí no pasamos. Me fui, algo jalonado por mis dos amigos quienes ya estaban algo molestos. Yo, estaba como quien no quiere la cosa, con una pequeña pero dulce y gloriosa sonrisa entre mis labios de saber que al final de cuentas la había pasado de puta madre.

Salimos de la discoteca, me regañaron un poco, no dije nada, no me interesaba. Regresamos a casa, me acosté y de inmediato me dormí, eran las cuatro de la mañana. Ahora me había despertado porque tenía sed y de inmediato recordé el baile tan bueno con ese chico, me cuestioné del porqué él estaba sólo y de cómo hubiese sido diferente la historia si las cosas hubieses continuado en otro instante. Pero no, allí había terminado todo. Ahora mi chaqueta quedó impregnada con el aroma del perfume tan masculino como él que llevaba puesto esa noche, ahora este olor me lo recuerda. Tengo su imagen en mi mente, no la puedo olvidar. Suena algo utópico, pero fue una de las mejores noches que he tenido últimamente y lo bueno fue que la pude vivir. Fue un lindo recuerdo, una genial experiencia en lo fugaz de una noche en la discoteca Theatron de Bogotá.

lunes, 14 de marzo de 2016

Iglesia Católica y Gays



Este artículo tiene como fin mostrar mi postura al respecto del tema, no implica que sea la ley general ni de la Iglesia ni de la comunidad LGBTI. Por ello, quiero comenzar esta reflexión expresando mi más sincero dolor por la situación que desde hace muchos años viene minando las vidas tanto de aquellos que se consideran como "los escogidos por Dios" y que pertenecen a un grupo selecto de discriminadores religiosos y fanáticos, así como de tantos y tantos compañeros en condición gay o lésbica. Pues bien, la verdad es que todo ese coraje latente en el ambiente es, ante todo, algo absurdo insinuado por los católicos y lastimosamente alimentado por nosotros, los gays, hablando como colectivo general, porque a la hora de la verdad estamos muy unidos los unos de los otros.

La Iglesia por estatutos propios que se remontan desde el siglo I y II después de Cristo, ha tomado de forma natural y legal las convicciones heredadas por la tradición judía en cuanto a la condena de muchas prácticas sexuales entre los feligreses, por ello, no es de extrañar que (obviamente) NO apoyen las uniones de ningún tipo en cuanto a la homosexualidad, la promiscuidad, las relaciones sexuales antes del matrimonio, la castidad, el celibato, la procreación, etc., etc. Es entonces cuando la pelea se gesta contra los millones de gays y lesbianas del mundo, sobre todo de aquellos que como buenas personas, por no decir idiotas, andan tras dichas posturas extremistas y sufren por puro gusto.


En cuanto a la homosexualidad, bien sabemos que ha existido desde siempre, al igual que la caza, la recolección, la prostitución y la panadería, son las cosas que la humanidad ha hecho desde tiempos inmemoriales. Personajes de toda clase y talla han sido homosexuales, nada les ha quitado, nada les ha puesto. Es también normal que en nuestra condición se presenten muchas limitaciones de tipo moral y los desórdenes en cuanto a estabilidad de pareja, económica y demás. Sumemos entonces el problema de la aceptación personal, familiar, social y por si fuese poco, a esto le llega la parte religiosa.

Ahora bien, al ser dos cosas completamente contrarias entre sí, debo mencionar que la Iglesia considera como pecado el acto propio del HOMOSEXUALISMO (practicar propiamente los actos de coito entre personas del mismo sexo), pero tiene en otra consideración y estima al HOMOSEXUAL, que es la persona tendiente a gustar de todas las formas de personas del mismo sexo que ella. Aquí hay una diferenciación pero a la hora de la verdad una depende de la otra, una conlleva a la otra y es poco común ver que alguien sea homosexual y no viva una homosexualidad así sea esporádica.


Entonces viene la pelea. Mi aclaración es la siguiente: para pelear se necesitan dos. Lastimosamente los dos ya están. A todas éstas, ya sería hora de que uno de los dos se separe y creo conveniente de que quien debe tomar la iniciativa es la propia comunidad LGBTI. ¿Por qué? Porque sencillamente si la Iglesia no acepta nuestra condición, sobre todo a la hora del matrimonio, de la adopción o de la unión libre, ¿por qué carajos seguimos mendigando algo que no nos lo van a dar? Eso tiene un nombre, se llama Masoquismo, y es común últimamente entre nosotros.

¿Solución? NO PELEAR MÁS... y ¿cómo? pues sencillamente dejar de querer casarnos en las iglesias católicas ante un padre, un obispo, nuestros padrinos y madrinas amenizados por un hermoso coro de chicos que canten solemnemente. Dejar de buscar la protección propia de los códigos morales y civiles de la Iglesia, porque nunca nos los darán. Es una pelea que si nos ponemos de acuerdo se puede acabar. Esto no quiere decir que ahora en adelante nos hagamos los de los oídos sordos, porque no es el caso, la cuestión es que cuando intervengan ante las cortes en contra de la adopción a la que tenemos derechos entonces sí que tenemos que pelear, porque se meten con nosotros, porque nos hieren, porque a la hora final NO NOS CONOCEN.


Conozco personas piadosas que no faltan a misa, que son gays y lesbianas, que son travestis y transgéneros, que son más aplicados y más fieles que muchos heteros que también asisten a las iglesias y que de manera abierta y consciente los miran con repulsión o asombro porque en su cabeza no cabe la idea de que una persona "de esas" entre a la casa de Dios. Pobres ignorantes, no saben que precisamente Dios nos quiere tal como somos, al fin y al cabo también somos obra de sus manos así como ellos, como los animales, como todo cuanto existe en el cielo y en la tierra.

En fin mis queridos lectores, la invitación es a tomar prioridades en nuestra propia vida, cuando se metan de verdad con algo que nos trunque el poder adoptar allí sí tenemos que pelear. Del resto, bien los invito a que se casen por lo civil o busquen un credo alternativo que acepte el matrimonio igualitario, y si no lo quieren, pues cásense con ritos propios o inventados por ustedes mismos. A la hora de la verdad a quien le interesa es a usted y a su pareja, luego a los invitados a quienes quieren hacer parte de un hecho tan trascendental para ustedes y recuerden, sobre todas las cosas, que ante todo hay que ser felices sin hacerle daño a nadie ni permitiendo que nos lo hagan a nosotros o a los nuestros.




jueves, 17 de diciembre de 2015

Una noche para no olvidar...


Me encontraba estudiando en la universidad, cursaba ya el tercer semestre de Arquitectura, carrera por la que había apostado todo y porque sencillamente me encantaba. Debo reconocer que una semana estuve algo triste, muy sólo y deprimido. Fue así como conocí a un chico NN del que ni siquiera me acuerdo de su nombre. Nos conocimos por una página virtual de citas gays, todo fue tan rápido y en menos de un suspiro ya tenía una cita con él. Debo aclarar que no fue a la primera porque dicha cita fue pospuesta como tres veces, hasta que por fin se dio.



Una noche de ese agosto de 2012 mientras hacía un frío espantoso, este chico me vino a buscar al apartamento, lugar en el que yo no vivía solo, para mi desdicha. Eran mis compañeras de piso otras tres chicas más quienes también estudiaban en la universidad, una de ellas mi prima, por cierto. La cuestión fue que terminé saliendo con este chico para su casa en la cual veríamos una peli y eso... yo era muy inocente en ese entonces. Para mi desgracia mientras íbamos de camino para su casa nos hemos encontrado con un compañero, ese chico me conocía de antes pero tenía fama de ser una mala persona, un hetero, un hombre de esos que más adelante dominará en la relación y que hasta golpeará a su esposa.

Este chico nos saludó muy amablemente, pero yo desconocía la tormenta que se iba a armar por ese inusual encuentro. Estuvimos entonces en la casa del chico, hablamos de nosotros y de nuestras vidas, de nuestros lugares de origen, estudios, y demás. Cosas que con el paso de las horas se me iban a olvidar y a él también, por supuesto. Fue una noche loca, de sexo salvaje, fuerte y extremadamente prolongado. Yo estaba exhausto y él parecía un caballo desbocado que ha tomado medicamentos como para hacerlo por un mes consecutivo. Casi me mata, pero fue muy épico. Lo he catalogado como el mejor sexo que haya tenido jamás.



A la mañana siguiente, porque obvio, dormí con él toda esa madrugada, me desperté como a las 7:30am algo sobresaltado porque era tarde. Era sábado, no tenía clases pero no había dormido en el apartamento, primera vez que sucedía y me esperaba que mi prima se hubiese dado cuenta y me fuese a montar un show cuando me viera de nuevo. Así que me alisté, me despedí de él para no volverlo a ver nunca más y salí rumbo a mi casa.

En efecto, cuando estaba entrando al apartamento mi prima estaba vuelta un ogro esperándome en la sala, la entiendo, ella estaba preocupada por mi suerte puesto que me vio salir y ya. Se imaginó lo pero y me dio un sermón de padre y señor nuestro., yo estaba completamente callado, ¿qué le podía decir? no quería mentirle pero tampoco quería contarle la verdad, una verdad que ella sospechaba pero que yo nunca le había confirmado de mi propia boca. Las cosas pasaron para bien con mi prima luego de haberla calmado. Al final no le dije nada y ella no insistió más en el asunto.



Pasaron unos días hasta que mi tía, quien se encontraba en San Sebastián (muy lejos de mi ciudad, por cierto), se enterara de lo sucedido. Ella había conocido una versión en la cual yo, su sobrino favorito, había ido de fiesta con un chico de pelo largo con el que después me encerré en un hotel e hice porquerías toda la noche. Para colmo de males, dizque había llegado algo ebrio en la mañana siguiente a la casa, que mi prima había peleado conmigo y que ya no me hablaba. Con el paso del tiempo pude comprender que mi prima no tuvo nada que ver en ello, fue ese chico con el que nos encontramos en la calle quien también resultó tener contactos chismosos en San Sebastián y desde donde ensució mi nombre con cuanta porquería se le vino en mente.

Yo sigo sosteniendo que no fue mi intención armar un escándalo en mi familia. No era el más experto en citas clandestinas ni nada parecido pero ese sujeto no tenía ningún derecho en hacer de mi persona la loca de toda una ciudad. Eso nunca se lo perdonaré. Por cuestiones de la vida lo he visto algún par de veces por las calles, hasta en una oportunidad tuve que ir a su casa por cuestiones de una vuelta que hacía, pero fue muy incómodo. Ahora esa noche la recuerdo vívidamente y sé que nunca la podré olvidar.


sábado, 17 de octubre de 2015

GAY: Los que se apartan de la Norma...


Nuestra actual sociedad está creciendo aceleradamente, sin embargo existen brechas en el pensamiento de muchos que se mantiene como en épocas pasadas. Es bien sabido que para que una persona acepte a otra de forma plena y libre dentro de su condición sexual, deberá estar libre de ciertas ataduras que impiden este acto de tolerancia y progreso en muchos lugares de la tierra. Ahora bien, el "ser diferente" de las normas que están establecidas, donde varón-mujer son la única relación que debería de ser acogida por todos, conlleva un serio problema para quien no entra dentro de éstos cánones sociales.


Este "ser diferente" (entendido de forma comparativa y no literal ya que todos somos iguales humanamente) hace que traspasar los límites establecidos sea toda una odisea. Por lo general esta acción arrastra tras sí largos años de sufrimientos, desdichas, penas e inclusive la muerte para muchos que se dejaron absorber por el maltrato y la intolerancia. Casos lamentables que hacen parte del triste historial de muchos chicos y chicas gays de los últimos años.

Apartarse del rol sexual aceptado de Hombre con Mujer es algo por lo que muchos de la comunidad LGBTI han dado lo mejor de sí, incluso hasta sus vidas. Todo esto nace desde la perspectiva de un "problema" cuando se sospecha que el chico o la chica muestra tendencias de tener una orientación homosexual que principia o que ya está definida. Los típicos problemas del colegio no se hacen esperar, por eso cuando en estos lugares se observa que una chica es ruda, que le gusta el fútbol, que anda de pelionera con todos y que se sale de lo que "debería" ser una verdadera chica (dulce, tierna, sensible, delicada), entonces ya se estaría creando una esfera de peligro para ella. Ni qué decir de un chico que en la preparatoria se muestra como sensible, que llora por cosas delicadas, que es frágil, al que no le gusta el fútbol y prefiere compartir más tiempo con chicas que con chicos, ya estamos frente a un blanco de posible doliente de matoneo, intolerancia, abusos de todo tipo, exclusión.



Muchos podrán observar que existen formas de vida socialmente aceptadas de personas que están juntas o casadas y forman familias o parejas homosexuales, esto es común por ejemplo en personajes de televisión, del cine, en la farándula, estrellas de la música, escritores, etc., en una gran variedad., pero lo cierto es que en la vida real esto es más complicado de ver, difícil de encontrar de forma abierta sin temor a las repercusiones o consecuencias de quienes son extremistas en su modo de ver el mundo. No se percibe ni mucho menos se aceptan a los homosexuales ya que la "normalidad" es que sea una relación varón-mujer tendiente a la procreación y al resguardo de lo que se considera una familia de verdad.

El problema continúa cuando desde la adolescencia se tiende a ver la orientación homosexual como una etapa en el proceso de desarrollo del joven en vez de prestarle atención y tomarla como algo verdaderamente serio. Los jóvenes que han pasado por esto entenderán que estar en constantes sesiones de terapias con el psicólogo, estar inmensos en "noviazgos" impuestos y tener que llevar una doble vida NO es fácil, aún así muchos son los que sufren por esto. Por eso, para quienes se apartan de la norma establecida, mis queridos lectores (porque yo también soy de los que me aparto de la norma por ser hombre y por que me gustan los hombres), les quiero reiterar que no todo en la vida está dicho o hecho... el camino podrá ser largo, pero tengamos confianza en nosotros mismos, tengamos la fortaleza de conocernos personalmente y saber quiénes somos, lo que tenemos y lo que queremos. Juntos podremos hacer mejores cosas.


lunes, 5 de octubre de 2015

Hallemos Juntos un Camino...


El tiempo va cambiando, no podemos comparar los modos de pensamiento del siglo pasado con este. El mundo se ha tornado más colorido, más variado, incluyendo los modos de amar de las personas. Precisamente en toda esta ola de cambios sociales, es común que aparezca la curiosidad, pero también los temores, esto es lo que trataré en las siguientes líneas, lo relacionado con la parte del amor homosexual.



La duda, el desconcierto, los temores, rechazos, repudios, aplausos, aceptaciones y demás actitudes y aptitudes están siempre a la orden del día en temas homosexuales, inmersos en un mar profundo de etiquetas que aún hoy litigan entre lo justo y lo que se cree. La religión, la sociedad, la familia, y hasta la autoestima de quien se ha descubierto gay son temas que aplastan el libre desarrollo de la persona gay o lesbiana. Nuestra sexualidad está comprometida con nuestras relaciones interpersonales, por eso nos afectan directamente de forma positiva o negativa dependiendo de la situación en especial y en particular.

Es normal que aún se vea como aceptable que un hombre y una mujer mantengan una relación amorosa, en pro de formar una familia, tener hijos y todo lo que significa la unión marital., pero no es muy común o aceptado en muchas partes del mundo que estas mismas acciones las realicen dos hombres o dos mujeres, quienes tienen todo el derecho de la libre elección y de la demostración de su amor. Este tema, el de demostrar el amor en público para las parejas homosexuales es un tabú en muchas zonas, en otras, lamentablemente está prohibido hasta con el riesgo de caer en pena de muerte.



Este es nuestro mundo, un lugar de luchas y guerras constantes que descabeza sin piedad al más débil o al que no tiene ayuda extra para enfrentarse ante tantos y tantos adversarios como sea posible. Es bien sabido que en el mundo de los adultos "ya nada es como antes"., precisamente por eso muchos padres han tomado conciencia del aceptar a sus hijos y sus respectivas formas de amar. Si un padre o una madre se entera de que su hijo/hija es gay y por ello trata de hacerlo cambiar usando medios como la psicología, la religión, el maltrato moral y algunos más, no estará ayudando en nada, por el contrario, estará sometiendo a su hijo/hija a una presión tal que no podrá tener un buen final.



"HALLEMOS JUNTOS UN CAMINO" es una idea que me gustaría poder plantar en las mentes de quienes puedan leer esto, con el único fin de saber que si no nos aceptamos tal cual somos, no esperemos a que alguien externo lo haga. Si no me conozco yo mismo, no podré conocer a los demás. Son lamentables las cifras de suicidios entre los adolescentes de la comunidad LGBTI en estos tiempos, no debería de suceder. Por eso hago la invitación para que Juntos podamos hallar un camino, y no expresamente en sentido directo (porque quizá yo nunca lo pueda conocer en persona) pero este "juntos" ha de ser entendido como aquel a quien más quiero, a quien más le tengo confianza.

¿Por qué? Por que es importante buscar ayuda, es de mucha ayuda tener oídos que estén dispuestos a escuchar nuestros sueños, nuestros temores, nuestras dudas y demás, porque la vida es más fácil si la compartimos. Sostengo que no debemos andar diciendo a los cuatro vientos nuestros gustos sexuales (porque a nadie le importa), sino que sabiendo que alguien nos oye y nos apoya desde su punto de vista (siempre respetuoso) nos pueda orientar con sus consejos o hasta con sus bromas, pero nunca aceptemos que nos traten como marginados, como enfermos, depravados, maniáticos o muchos conceptos más que no nos deben de englobar en algo que NO somos. 



Ser gay no es un pecado, no es una enfermedad, no es algo que te va a hacer diferente, no tienes por qué avergonzarte y si cuentas con el apoyo de alguien, créeme, la vida te cambiará para bien, verás los amaneceres con otros ojos y tendrás la fuerza necesaria para superar los obstáculos y saber que ante todo, Dios (creador de todo lo que existe, según las religiones deístas) también te hizo a ti, también te ama tal cual eres, también permite que vivas, que andes, que ames, que sufras y todo lo que trae consigo el paquete de la vida. Y si no crees en Dios, pues tu caso es aparte, pero sé feliz, a la naturaleza le vale cero si no darás procreación de la forma establecida, al fin y al cabo todo está entrelazado para que el equilibrio nunca falte. Por eso mi querido amigo, mi querida amiga, sé feliz, y no te olvides de buscar a alguien de confianza y de importancia para que JUNTOS, hallemos un camino para nuestra hermosa, única y especial vida en esta tierra. Una vida que es fugaz pero preciosa en sí misma.

jueves, 27 de agosto de 2015

Ser Gay...



"El amor es una cosa simple" dice un fragmento de la canción homónima de Tizziano Ferro. La primera vez que escuché esta canción me encantó, sobre todo porque explica de forma linda que para el amor no hay problema mostrarse tal cual es, sin tantos problemas. Para mí el amor es una cosa simple, sobre todo a la hora de aceptarme como un gay de pura cepa.

Ahora bien, no sólo soy gay, sino que ocupo el rol de "pasivo". Esta labor es quizá la que más esfuerzo necesita dentro de la relación homosexual, por eso no es fácil serlo, creo que es de hombres ser gay pasivo. Pues bien, gracias a mi pasado y al empotrador de Juan Carlos fue que me consagré como un pasivo. No ha sido nada fácil y al principio fue muy doloroso, pero con el paso del tiempo he ido mejorando y adaptándome mejor he logrado resultados increíbles. 

Me encantan los machos y más si son verdaderos machos. Los activos tienen algo hermoso y es que por lo general son los que se hacen los rudos, eso es un lindo detalle. Me encanta cuando son barbudos, siempre he sentido obsesión por los tipos con barba, me enloquecen. De igual forma de gustan mucho los hombres que tienen un buen cuerpo, los que se preocupan por verse bien, no metrosexuales, pero sí que tengan el sentido de la pertenencia por la propia imagen y que sean muy buenas personas.

Más adelante seguiré escribiendo sobre esto, así que tomen esto como un adelanto de mi vida como un pasivo. No hay nada más agradable que tener a tus espaldas a un machazo bien dotado, hermoso, cariñoso, que sea excelente en la cama y pues, que te haga sentir bien. Esto cuenta, es importante.







miércoles, 19 de agosto de 2015

Una realidad muy dura...




Una realidad muy dura es la que toca vivir en muchas partes de Colombia, y todo por cuenta del maldito machismo que ha hecho mella por tantos años en todas las personas, en parte por la misma cultura, en otras, por culpa de creencias tanto personales como sociales que marginan grandemente a todos los gays y lesbianas que puedan conocer. Es por eso que la mayoría de los gays y lesbianas de la zona de la que provengo vivimos en un submundo, escondidos, alejados de una libertad a la que supuestamente tenemos derecho.

No he sufrido en carne propia lo que es tener que aguantar comentarios cargados de odios y rencores en mi contra o cosas parecidas, todas muy homofóbicas por supuesto. Pero si he sido testigo de cómo se puede denigrar la dignidad de una persona al creer que se conoce todo de ella, que se es dueño de sus pensamientos, de creerse juez de sus acciones, de elegir lo que es y lo que no puede ser. Esa es una de las principales razones por las que ser gay abiertamente acarrea este tipo de situaciones, y algunas aún peores, para la pobre persona que decide elevar su voz y darle a conocer al mundo que busca la felicidad desde su propio punto de vista, desde sus propias expectativas, desde sus gustos en particular.



Es como si los gays (principalmente) estuvieran condenados a vivir marginados de la sociedad norteña colombiana. Por lo general la mayoría termina siendo la puta del barrio, de la cuadra, de la ciudad si es posible., a ello se une que casi nunca es tenido en cuenta para trabajos dignos y honrados, es común ver a personas gays trabajando en peluquerías baratas o sirviendo en un restaurante de mala muerte. ¿Por qué será que hay tanto repudio entre las personas a aceptar a los gays? Respuesta pueden haber muchísimas, pero sin lugar a dudas me quedo con aquella que dice (y demuestra) que las personas temen a lo "desconocido".



Hablando con otros chicos gays de mi edad y hasta de mi ciudad, hemos podido llegar a la conclusión de que por lo general lo primero que se le viene a la cabeza a un chico gay una vez termine la secundaria, es poder largarse de su lugar de origen, no para desordenarse y perderse en sexo, drogas y alcohol, sino para poder ser feliz lejos de tantas personas que lo único que quieren es verte mal, sometido, sumiso, dependiente de corrientes que no te gustan y que nada tienen que ver contigo.



En la actualidad he cumplido ese sueño de pequeño, y lo he hecho realidad a pulso sin tener que padecer los horrores de la prostitución, de la marginación, del rechazo o de la degradación., lo he hecho como una persona 100% normal, viviendo la vida que quiero, siempre con respeto conmigo mismo y buscando el bien de quienes me rodean. Hay caminos tortuosos y dolorosos, callejones sin salidas, tropiezos, caídas y demás, pero siempre hay que tener en mente que no somos las perras y zorras de la gente, ni menos ni más que nadie, con derechos y deberes igual que cualquiera y siempre con la frente en alto, porque de lo que si tengo seguridad es que la felicidad que quiero es la que busco y la que depende al máximo y primeramente de mí antes que de otra persona.


lunes, 17 de agosto de 2015

EL AMOR VIENE SIN INSTRUCCIONES - El Caso Javier...



Este siguiente caso ocurre un par de meses luego de haber iniciado la aventura con Juan Carlos (JC), todo ocurre en la secundaria donde estudiaba. Los giros que da la vida muchas veces nos dan dolores de cabeza, lo bueno es que nos llevan a experimentar cosas nuevas, fueras de órbita, muy complicadas pero fascinantes a la vez. Esto fue lo que me aconteció cuando empecé a tener más cercanía con un compañero de clases (quien a parte de todo es mi primo segundo) y a quien le doy el nombre de Javier. Las cosas no serían fáciles tampoco, pero al menos me dejaron una gran lección a la hora de saber en quien puedo confiar y en quien debo depositar mis sentimientos. Todo sea por aprender.

Pues bien, resulta que mientras cursaba décimo grado, tuve la loca idea de declarar mi amor por el chico más lindo del curso y del colegio (mi primo, aunque no lo parezca). Fue entonces que decidí armarme de valor y tomando un bolígrafo y papel en mano, me puse a redactar la que hasta el momento ha sido la única carta de amor que he hecho en mi vida. Pues bien, los calores que me vinieron al cuerpo cuando se la iba a entregar no los he vuelto a vivir en mucho tiempo. Debo decir que no fue nada fácil, pero se me había metido la idea en la cabeza y pues, como mula terca lo hice, de todos modos me fue bien, muy bien para ser la primera vez que hacía algo de semejante calibre.



Recuerdo que Javier recibió la "nota" de la mejor forma que me hubiese imaginado. Pero los días que siguieron fueron de cierta tensión, como que a él le apenaba el hecho de tener que tratarme. Al menos eso fue lo que me hizo sentir en esos días en los que padecí como a quien le han dictado sentencia de muerte con día y hora fijas. Lo que pasó después me dejó helado de los nervios.

Resulta que mi querido Javier me había dicho que la "notica" que le había entregado habría sufrido un accidente., pues bien, él alegó que ese día la había dejado en el bolsillo del pantalón y su mamá metió esta prenda a la lavadora y sufs! que se había dañado por completo. Según él, que había quedado completamente deteriorada, tanto, que no se podía leer nada siquiera. Pues bien, sin más ni más sólo me dijo que la volviera a redactar, que tratara de acordarme de todo lo que le había escrito en la anterior y que se la volviera a dar como si nada hubiese ocurrido antes, olvidando pues la que ya había hecho.



Yo, de idiota, volví y la redacté. Creo que con las mismas frases que expresaran lo mismo (o parecido) a lo que había hecho en la otra. De igual forma se la entregué, la respuesta no demoró sino sólo dos días. Fue así como una noche, mientras estaba en casa, mi querido primo alias "El Javi" se acercó a donde me encontraba y me dijo todas sus impresiones respecto a la carta que le había dado. Me sorprendió mucho poder escucharlo, sobre todo porque no sabía cómo diablos iba a reaccionar, me esperaba de todo, menos lo que me dijo esa noche.

Javier me explicó que se sentía muy halagado y honrado por haberme fijado en él como hombre, que era la primera vez que le pasaba (que un chico se le declarara) y que al principio no sabía qué hacer ni qué me iba a decir, pero luego de pensarlo (en cierta parte porque nuestra amistad primó sobre todo) siempre tuvo presente que no quería hacerme daño, de ninguna manera. Así que de manera cortés pero muy tajante me dijo que a él no le llamaba la atención el hecho de salir con otro chico, que no le gustaba, que no se veía así.



Pero me deseó suerte en la vida, que ojalá encontrara a alguien que valiera la pena (aunque un poco difícil de superarle en belleza a él, claro está, con lo prepotente que es por ser hermoso), pero que de todas formas él me apoyaba, que siempre podría contar con su ayuda y consejo y que de ahora en adelante me vería como al hermano menor que nunca tuvo y que siempre quiso tener. Debo confesar que esa noche lloré desparramadamente como a quien se le muere la mamá. Pero con tremenda escena era difícil aguantarme las lágrimas.

Agradezco inmensamente a Javier por haberme enseñado desde este punto de vista, desde su postura. Ahora caigo en cuenta que no tuvo que haber sido nada fácil para él haberme dicho todo lo que me dijo esa noche, pero de todas formas le salió de maravillas. Debo reconocer que hasta el momento ha cumplido fielmente su promesa ya que desde entonces me dice "mi hermano" y me trata mejor que antes, al menos es más atento que antes. Siempre está pendiente de mi vida, de lo que hago y nunca faltan sus saludos en mis redes sociales cuando él se conecta pero yo no lo estoy. Ha sido grato poder contar con su apoyo en este proceso tan difícil. Gracias Javi por ser quien eres, gracias por ser MI HERMANO.


martes, 4 de agosto de 2015

Entre gustos y disgustos...




Entre gustos y disgustos se fue gestando esta primera etapa de mi orientación sexual. Una vez empecé a experimentar un mundo nuevo de la mano de Juan Carlos, no faltaron los malestares tanto personales como familiares por ciertas cosas al respecto que ya se hacían evidentes. Es aquí cuando suceden los hechos concretos en los que mis padres me pillan con este chico, a veces en situaciones vergonzosas y otras un tanto para especular, pero que al fin y al cabo no dejaban de lado que entre nosotros había algo más que simple amistad.

Con Juan Carlos solía encontrarme en casa de mi abuela materna ya que era la más cercana al trabajo de éste. Pero aclaro: NO usaba la casa para cosas sucias, ni más faltaba. Era simplemente el lugar en el que él y yo nos reuníamos por las tardes, cuando yo llegaba del colegio y él salía del trabajo. Eran momentos espectaculares a decir la verdad; nunca se pueden olvidar los pequeños detalles que marcan tu vida, sobre todo los provenientes de personas que se roban tu corazón sin más ni más.



Con él podía hablar de cosas simples, a la hora de la verdad yo sabía muchas cosas más de las permitidas a mi edad, osea que era un poco más sabiondo que él, pero eso nunca fue motivo para que no nos entendiéramos. Bueno, el idioma y tema que ambos manejábamos a la perfección tenía su sede en la cama, en eso éramos un sólo ser en dos cuerpos. Pero en esta vida (o al menos en ese momento) las cosas no iban a ser eternas y mucho menos pasadas por dulce. Recuerdo que cuando mi mamá me descubrió por primera vez hablando con Juan Carlos no disimuló su cara de disgusto, pero en el momento no hizo escándalo ni nada. Pero el regaño (¿o trataba de pedirme explicaciones?) vinieron después en casa, a solas ella y yo.

Amo a mi mamá porque el el fondo sé que ella sabe que soy gay, que me encantan los hombres y que ante todo sufro mucho por tener que esconderlo, pero tampoco me siento con fuerzas para decírselo de frente, para confirmárselo. Sé que algún día lo tendré que hacer, eso es obvio, pero por el momento no quiero que nuestra relación se complique. Mi madre es única, por eso la amo y sé que como ella no hay dos. Así que cuando me arriesgue a decirle que soy gay, de seguro que sufrirá mucho, lo hará por un tiempo, pero luego se recuperará.



Entre gustos y disgustos ocurrió mi primer acercamiento con este chico que me robó el corazón, porque mientras disfrutaba de su compañía, de sus caricias, besos y abrazos acompañados de palabras y frases tiernas, dulces, pícaras, calientes, tenía que soportar en mi interior el tremendo miedo a que nos descubrieran, a que todos en el colegio, en la calle, en el barrio se enteraran. La verdad es algo que no me dejaba tranquilo ni de noche ni de día. Poco a poco comprendería que la vida es privada así como la sexualidad y tuvo que pasar mucho para que pudiera madurar en una forma más sólida al momento de no tener que dejarme clasificar con feos apelativos, a la hora de luchar por quien soy y por lo que quiero, por lo que creo y por lo que espero.