Nuestra actual sociedad está creciendo aceleradamente, sin embargo existen brechas en el pensamiento de muchos que se mantiene como en épocas pasadas. Es bien sabido que para que una persona acepte a otra de forma plena y libre dentro de su condición sexual, deberá estar libre de ciertas ataduras que impiden este acto de tolerancia y progreso en muchos lugares de la tierra. Ahora bien, el "ser diferente" de las normas que están establecidas, donde varón-mujer son la única relación que debería de ser acogida por todos, conlleva un serio problema para quien no entra dentro de éstos cánones sociales.
Este "ser diferente" (entendido de forma comparativa y no literal ya que todos somos iguales humanamente) hace que traspasar los límites establecidos sea toda una odisea. Por lo general esta acción arrastra tras sí largos años de sufrimientos, desdichas, penas e inclusive la muerte para muchos que se dejaron absorber por el maltrato y la intolerancia. Casos lamentables que hacen parte del triste historial de muchos chicos y chicas gays de los últimos años.
Apartarse del rol sexual aceptado de Hombre con Mujer es algo por lo que muchos de la comunidad LGBTI han dado lo mejor de sí, incluso hasta sus vidas. Todo esto nace desde la perspectiva de un "problema" cuando se sospecha que el chico o la chica muestra tendencias de tener una orientación homosexual que principia o que ya está definida. Los típicos problemas del colegio no se hacen esperar, por eso cuando en estos lugares se observa que una chica es ruda, que le gusta el fútbol, que anda de pelionera con todos y que se sale de lo que "debería" ser una verdadera chica (dulce, tierna, sensible, delicada), entonces ya se estaría creando una esfera de peligro para ella. Ni qué decir de un chico que en la preparatoria se muestra como sensible, que llora por cosas delicadas, que es frágil, al que no le gusta el fútbol y prefiere compartir más tiempo con chicas que con chicos, ya estamos frente a un blanco de posible doliente de matoneo, intolerancia, abusos de todo tipo, exclusión.
Muchos podrán observar que existen formas de vida socialmente aceptadas de personas que están juntas o casadas y forman familias o parejas homosexuales, esto es común por ejemplo en personajes de televisión, del cine, en la farándula, estrellas de la música, escritores, etc., en una gran variedad., pero lo cierto es que en la vida real esto es más complicado de ver, difícil de encontrar de forma abierta sin temor a las repercusiones o consecuencias de quienes son extremistas en su modo de ver el mundo. No se percibe ni mucho menos se aceptan a los homosexuales ya que la "normalidad" es que sea una relación varón-mujer tendiente a la procreación y al resguardo de lo que se considera una familia de verdad.
El problema continúa cuando desde la adolescencia se tiende a ver la orientación homosexual como una etapa en el proceso de desarrollo del joven en vez de prestarle atención y tomarla como algo verdaderamente serio. Los jóvenes que han pasado por esto entenderán que estar en constantes sesiones de terapias con el psicólogo, estar inmensos en "noviazgos" impuestos y tener que llevar una doble vida NO es fácil, aún así muchos son los que sufren por esto. Por eso, para quienes se apartan de la norma establecida, mis queridos lectores (porque yo también soy de los que me aparto de la norma por ser hombre y por que me gustan los hombres), les quiero reiterar que no todo en la vida está dicho o hecho... el camino podrá ser largo, pero tengamos confianza en nosotros mismos, tengamos la fortaleza de conocernos personalmente y saber quiénes somos, lo que tenemos y lo que queremos. Juntos podremos hacer mejores cosas.



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