sábado, 4 de julio de 2015

¿Qué se siente descubrirse gay?

La etapa de la adolescencia es una de las más importantes en la vida de cualquier persona, para una que es gay, se convierte en una experiencia un tanto confusa. Confieso que cuando estaba experimentando mi "amor" por Juan Carlos el mundo me daba vueltas, nada tenía estabilidad y el temor se apoderó de mí. Recuerdo que cuando me quedaba largas horas del día estudiando, me perdía entre aquellos pensamientos que me mostraban infinidad de situaciones, preguntas, karmas, miedos y demás que me ponían mal.

Una de las cosas que se me pasaban por la cabeza era la reacción de mis padres si llegasen a enterarse de que su hijo mayor era un "maricón", como suelen llamar a los homosexuales en mi ciudad. Incluso hasta pensé en opciones de intervención familiar para darles la noticia. Obvio que nunca lo hice.



Ahora bien, mi cabeza estaba atormentada por el recuerdo de Juan Carlos, y es que todo giraba en torno a lo que pudieran pensar los demás de mí, en especial los miembros de mi familia, tan conservadores como ellos solos. Muchas veces me imaginaba besando a Juan, acariciándole el cuello, tocando sus pechos y piernas que tanto me atraían... besándolo apasionadamente... creo que había perdido la cabeza.

Fue así como poco a poco me acepté tal cual era. Pero no fue de la noche a la mañana ni tampoco con la facilidad con que uno puede elegir algunas cosas en la vida, no. Vinieron las crisis, los miedos, los ataques de ansiedad y pánico... toda una mezcla de negatividades que por poco terminan con mi vida. 



Debo decir que sigo día a día en este caminar donde aún hoy tengo miles de preguntas que me gustaría resolver. Con el paso de las publicaciones iré desvelando etapas de mi vida, sobre todo en la inicial cuando pude descubrir que me gustaban los chicos, cuando me sentía extraterrestre, cuando el peso de la culpa y el temor al infierno me sobresaltaban, cuando me veía condenado por la iglesia y por las personas que me conocían, cuando no sabía qué hacer. Mejor dicho... toda una experiencia hecha a pulso.

Pues bien, pasé por miles de cosas antes de poder concretar un verdadero encuentro con Juan Carlos quien a la hora de la verdad me sorprendió con todas las cosas que me dijo, con todo lo que llegamos a hacer, con todo lo que me propuso. Mejor dicho, eso fue una bomba atómica en mi vida. No me arrepiento de todo lo que pude vivir con él, al fin y al cabo estaba aprendiendo, necesitaba de alguien mayor y con experiencia que me enseñara que en la vida hay que besar muchos sapos antes de encontrar el verdadero príncipe azul.


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