jueves, 9 de julio de 2015

Conociendo a mis padres...



Lo primero que tengo que decir de mis padres es que ambos son muy buenas personas, siempre me han dado lo mejor al igual que a mis hermanos, pero hay algo en lo que no nos entendemos y es que ellos no aceptan que una persona se involucre más allá de la amistad con alguien del mismo sexo. Para colmo de males yo encarno lo que ellos aborrecen.

Mis padres no saben de mi orientación sexual, aunque mi madre lo ha sospechado ya que una vez me vio con un novio mientras hablábamos muy íntimamente frente a la casa de mi abuela. Le reconozco que tuvo el valor de enfrentarme y preguntarme lo que pasaba con ese tipo, que si tenía algún problema o si necesitaba algo. Pero de su boca NUNCA salieron las palabras de que si él y yo teníamos una "relación" o algo parecido.

Mis padres desde siempre me han querido, por eso es que aún no me he atrevido a contarles la verdad ya que temo causarles daño. Es mi decisión y mi vida, lo sé., pero también es cierto que les causaría mucha impresión. La verdad es que estoy esperando el momento oportuno de poder decirles a ambos que me gustan los hombres (y si es el caso) que ya ando con alguien al que quiero y que necesito que lo sepan, que me comprendan.


Mi madre es la mayor de los hijos de mis abuelos, mi padre también es el mayor en su casa. Ambos eran vecinos cuando jóvenes, por eso se les hizo fácil el poder conocerse de toda la vida, hasta que en su juventud se enamoraron y pues, el resultado de tal amor somos cuatro hijos nacidos de su matrimonio. A mí me engendraron en el vecino país de Venezuela, pero gracias a Dios nací en Colombia. Nunca he estado propiamente en Venezuela.

Mis hermanos menores son un amor para conmigo. Creo que mi hermano, el que me sigue, ha sospechado también sobre mi homosexualidad, pero nunca me ha dicho nada al respecto. Mis hermanos menores son muy chicos y aún no comprenderían nada de esto.

Mi madre es de un temperamento bastante tranquilo, pero cuando se enoja no hay poder humano que la ayude, es muy cascarrabias. Mi padre, quien también es muy malhumorado, es un poco duro a la hora de poder reprender. Recuerdo que cuando pequeño solía ser muy travieso, por eso es que recibía grandes y fuertes regaños por parte de los dos. Pero no siempre fue así.

Desde que tenía unos meses de vida vivía con mis abuelos paternos, los cuales me criaron como a un hijo más. Yo llegué a vivir a casa con mis padres cuando tenía 12 años de edad, por eso es que a mis abuelos paternos los trato de "mami" y "papi" mientras que a mis padres biológicos simplemente les digo "ma" y "pa".



Comprendo que si les llego a decir algún día la verdad, les dolería mucho, sobre todo por que su formación (a la antigua) les haría un poco difícil comprender todo lo que significa ser gay en este siglo. Mi mamá es muy comprensiva, pero he visto sus reacciones cuando ha presenciado (por lo general en la tv) las situaciones homosexuales. Se nota que no comulga con eso. De mi padre ni qué decir... creo que le causa repulsión.

Es difícil cuando te tienes que enfrentar a un doble tamiz que te cierne la vida, el primero es la sociedad (la mía es muy machista) y el segundo, la familia, que si bien hacen parte de lo más elemental en el desarrollo de cualquier ser humano también puede ser motivo de estancamiento (sobre todo en nuestro caso, en el caso de los que somos homosexuales).

He tenido la oportunidad de experimentar muchas cosas gay mientras vivía con ellos. Por eso fue que mi mamá me pilló una tarde mientras estaba muy meloso con un novio de entonces, pues se podrán imaginar que casi me muero de un infarto, me puse de todos los colores, pero aún así pude parapetar todo con una que otra mentirilla y arreglé las cosas. Al menos por el momento no tuve problemas. Pero siempre me he sentido cohibido por no poder ser quien en el fondo soy verdaderamente. Ojalá mis padres me aceptaran, sería lo mejor que me podría pasar en la vida. Al menos todo sería diferente, completamente mejor.

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