sábado, 4 de julio de 2015

En el principio...

Todo tuvo un inicio, el mío se dio cuando apenas tenía 13 años. Recuerdo que en la cuadra donde vivía había un hombre (26 años) del que sin querer, terminé queriendo. Esta "atracción" era inocente; fue así como empecé a hablarle y a tratar de conocer todo de su vida. La sorpresa fue grande cuando, en mis pensamientos, deduje que a él también le gustaban los chicos. Nunca se negó a compartirme su vida o su tiempo, al menos otra persona me hubiese echado a la primera que pudiera.

Pues bien, creo que me obsesioné con él. Pero no sabía lo que quería con certeza, simplemente me gustaba verlo y escucharlo. Debo decirles que es un hombre hermoso... al menos lo es cada vez más. Esto fue hace muchos años, pero aún hoy día podemos vernos y saber que algo interesante pasó. Esta no es toda la historia, sólo estoy recordando que con él y a mi edad en ese entonces fue cuando todo comenzó. No me dio miedo, no me dio vergüenza, simplemente me encantó su compañía y poco a poco terminaría por descubrir que ese chico sería mi primer amor, mi primera vez, mi primera locura, mi primer todo en este basto mundo gay del que era ciudadano y no sabía por qué no para qué.



No puedo decir que fue por influencias, sé que esto simplemente se dio. Lo interesante del caso es que después de muchos años pude leer que uno no se hace gay, que uno nace gay. Por eso es que sentí como si en genoma gay en mí se activara y me aliviara del peso de desconocer por qué hacía eso (enamorarme de otro hombre cuando a mi edad todos mis compañeros ya pensaban en chicas, en casarse y pues, en la natural vida de un hetero); yo mientras tanto pensaba en el cuerpo de aquel chico que día tras día me mataba.

Fue una época muy dura en mi vida, la verdad es que me confronté mucho con todo, sobre todo con Dios, de quien pensaba me juzgaría con rejo y fuego desde el cielo. Gracias a la madurez que se va adquiriendo con el paso de los años he podido comprender mejor mi situación, de todas formas recuerdo con nostalgia aquellos años que me hicieron sufrir mucho a la vez que probaba el dulce y celestial sabor del amor envuelto en placeres tan extraños a mi persona que poco a poco me fueron abriendo las puertas a un mundo lleno de sorpresas, todas de la mano de Juan Carlos, quien siempre estará en mi mente por ser el primer hombre en gustarme, por ser mi primer gran amor en mi adolescencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario