"El amor es una cosa simple" dice un fragmento de la canción homónima de Tizziano Ferro. La primera vez que escuché esta canción me encantó, sobre todo porque explica de forma linda que para el amor no hay problema mostrarse tal cual es, sin tantos problemas. Para mí el amor es una cosa simple, sobre todo a la hora de aceptarme como un gay de pura cepa.
Ahora bien, no sólo soy gay, sino que ocupo el rol de "pasivo". Esta labor es quizá la que más esfuerzo necesita dentro de la relación homosexual, por eso no es fácil serlo, creo que es de hombres ser gay pasivo. Pues bien, gracias a mi pasado y al empotrador de Juan Carlos fue que me consagré como un pasivo. No ha sido nada fácil y al principio fue muy doloroso, pero con el paso del tiempo he ido mejorando y adaptándome mejor he logrado resultados increíbles.
Me encantan los machos y más si son verdaderos machos. Los activos tienen algo hermoso y es que por lo general son los que se hacen los rudos, eso es un lindo detalle. Me encanta cuando son barbudos, siempre he sentido obsesión por los tipos con barba, me enloquecen. De igual forma de gustan mucho los hombres que tienen un buen cuerpo, los que se preocupan por verse bien, no metrosexuales, pero sí que tengan el sentido de la pertenencia por la propia imagen y que sean muy buenas personas.
Más adelante seguiré escribiendo sobre esto, así que tomen esto como un adelanto de mi vida como un pasivo. No hay nada más agradable que tener a tus espaldas a un machazo bien dotado, hermoso, cariñoso, que sea excelente en la cama y pues, que te haga sentir bien. Esto cuenta, es importante.





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